Entrevistas de Mario Vázquez Raña
No tengo de qué avergonzarme: Juan Camilo Mouriño
No tengo nada que esconder ni de qué avergonzarme, dijo Juan Camilo Mouriño a Mario Vázquez Raña. Los acompaña Jimena Saldaña. Foto: Mauricio Huízar / OEM
Primera de tres partes
Organización Editorial Mexicana
8 de marzo de 2008

Mario Vázquez Raña

Si hay un hombre que está ahora en el ojo del huracán ante la opinión pública, ese es el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, quien en los escasos dos meses que apenas lleva en el cargo ha sufrido constantes ataques, sobre todo de parte de un sector del PRD. Decidido a tratar de aclarar todo, nos concedió una entrevista que duró cerca de dos horas y en la cual le hicimos todos los cuestionamientos que han trascendido en la opinión pública. Desde su nacionalidad, de la cual sostiene que cumple con los preceptos del artículo 91 de la Constitución mexicana, hasta las acusaciones por tráfico de influencias a favor de la empresa Transportes Especializados Ivancar, propiedad de su familia.

Tajante y contundente, Juan Camilo Mouriño afirma que no tiene nada que esconder ni de lo cual avergonzarse, y precisa que él es el primer convencido de que no hay que mezclar la administración pública con los negocios.

En este sentido, el secretario de Gobernación insiste en que se haga una investigación por parte de la autoridad competente para que quede demostrado que jamás favoreció a ninguna empresa. Menciona, sin embargo, que no hay acusaciones formales porque a sus detractores no les interesa encontrar la verdad.

-Señor secretario Juan Camilo Mouriño, el PRD le ha lanzado fuertes acusaciones sobre contratos para el transporte de derivados del petróleo, que ascienden a 26 millones 700 mil pesos, cuando usted era presidente de la Comisión de Energía. Y esos contratos usted los firmó como apoderado legal de Transportes Especializados Ivancar. ¿Qué opina al respecto?

-Bueno, Mario, yo he dicho que se está tratando de proyectar solamente un pequeño pedazo de una historia que es mucho más larga, y con eso desvirtuarla. La empresa a la que se hace referencia no inicia con mi paso por el servicio público, inicia en 1985, cuando yo apenas tenía 14 años de edad, y lleva 23 brindando exactamente el mismo servicio para la paraestatal.

Por ejemplo, cuando yo llego a la diputación, al tiempo que se hace referencia, esta empresa llevaba 15 años haciendo exactamente lo mismo con Pemex. Es decir, Mario, no es una empresa que se hace o que nace al amparo del poder público, y es importante mencionar aquí que tampoco es una empresa que crece durante mi paso por el servicio público.

Es una empresa que mantiene el mismo volumen, proporcionalmente hablando, del servicio de transporte a Pemex, y es una empresa que cuando inicia tenía 10 equipos de transporte, en 1985, diez pipas de combustible, y 23 años después tiene ocho pipas de combustible. No hay ninguna influencia, no hay ninguna injerencia de mi parte para beneficiar indebidamente a la empresa.

Siempre he actuado en estricto apego a la ley, y esa es la realidad de la empresa de la que se habla. Y te digo más. Cuando yo llegué al servicio público, cuando decidí participar en la administración pública federal, el primer cargo que desempeñé fue en el 2003, como director general en la Subsecretaría de Planeación, y ahí decido separarme por completo de la empresa, pero una decisión de esta naturaleza no se concreta en los hechos de la noche a la mañana, hay que hacer ciertos trámites.

Lo primero que hice fue deshacerme de mis acciones, y eso se concretó en noviembre de ese mismo año, y también inicié los trámites para separarme como representante legal de la empresa, y eso se concreta a principios del año 2004. Esa es la realidad, y desde entonces no tengo nada que ver con ninguna participación.

No es algo que legal o jurídicamente tuviese que hacer, es algo que hice por la convicción de que no debe mezclarse la administración pública con los negocios.

-¿Sigue teniendo el poder general para pleitos y cobranzas, actos de administración y dominio, de la empresa Ivancar? ¿Ese poder se lo cedió su hermana María de los Angeles Mouriño Terrazo?

-No, ya no tengo ese poder, ni de esa empresa ni de ninguna otra. Y no nada más ya no tengo poder legal en las empresas, Mario, no tengo participación accionaria. No soy socio de ninguna empresa.

-En uno de estos contratos se agregó una cláusula para beneficiar a la empresa si la ruta excedía de 8 mil kilómetros, entre otras cláusulas en las que Pemex debía pagar a Ivancar las casetas de cobro. ¿Es esto una práctica común, porque usted trabajaba en la Secretaría de Energía?

-Se hace absolutamente con todas las empresas que prestan este servicio para la empresa paraestatal Pemex, para todas las que prestan el servicio de transporte. De hecho, Mario, es un contrato macro que se hace con la Cámara Nacional de Transporte, y de ahí son adhesiones individuales de los socios de la Cámara, convenios hechos previamente con la propia Cámara y con la paraestatal.

Este tipo de contrato lo viene haciendo Pemex, es una decisión de la propia empresa paraestatal hacerlo y es igual para todos los que participan de esa manera. No hay ningún contrato diferenciado, no hay favoritismo, no hay absolutamente nada más que el estricto cumplimiento con la normatividad de la propia paraestatal y el estricto apego a la ley.

-El Frente Amplio Progresista en la Cámara de Diputados habla de presentar una denuncia penal en su contra por tráfico de influencias ¿Qué responde a ello?

-Mario, he querido, y lo dije desde el primer momento, que se haga esa investigación por parte de la autoridad competente. Soy el primer interesado en que se aclare este tema. He dicho que estoy a disposición de la misma autoridad para presentar cualquier documentación que se me requiera, para llevar a cabo cualquier diligencia en la que yo tenga que participar, con el único ánimo de que esto se aclare y que se aclare jurídicamente.

Pero a pesar de que vienen diciendo, desde el día 24 o 25, que presentarían esta demanda, Mario, no lo han hecho. Y no lo hacen porque no se trata de descubrir la verdad, porque no se trata de que se aclare la legalidad de los contratos. Se trata simplemente de mantener la denuncia en términos mediáticos.

Se trata de mantener la denuncia, el ataque permanente y la descalificación, porque lo que están tratando de descalificar no es a mi persona como secretario de Gobernación, es el debilitamiento, el ataque al proyecto de país que encabeza el Presidente de la República y que tiene el empeño, el ánimo, la convicción de que este país puede cambiar, modernizarse, transformarse, y está trabajando todos los días en ello, y hay a quien no le conviene que México salga adelante, que sea exitoso.

Hay quien apuesta al fracaso de nuestro país, y de ahí vienen estos ataques. Por eso, Mario, no quieren acudir a las instituciones legalmente establecidas para resolver este tipo de cuestión y prefieren mantenerlo en el ámbito de los medios, con descalificaciones y ataques permanentes.

-Hay otra persona, muy cercana al presidente Felipe Calderón y a su persona, a quien se le ha involucrado en el caso: César Nava. ¿En qué se manejó César Nava, que era el abogado de Pemex en esa época?

-Mario, se trata de manejar la información de manera dolosa o parcial, o con ganas de construir historias y teorías verdaderamente desproporcionadas o malintencionadas. Insisto en que el paso de César Nava como director o como abogado general de Pemex nada tiene que ver con esta empresa.

Esta empresa cuando se inicia en el 85, César Nava probablemente tenía 11 años, Mario, por supuesto que no tiene absolutamente nada que ver lo que esta empresa haya hecho comercialmente con Pemex con su paso como abogado general de la empresa paraestatal.

-Al día de hoy, ¿cuál es su vínculo con las empresas familiares?

-Ninguno, Mario. Ni jurídicamente ni de hecho. Llevo muchos años desvinculado, fuera de la empresa, y ninguno desde la perspectiva accionaria. No soy socio de ninguna de las empresas en las que algún otro de mis familiares tenga participación.

-¿Y con las empresas de la familia de su esposa?

-Ninguno tampoco, Mario, ni mi esposa tampoco participa en ninguna empresa.

-De ser ciertas sus afirmaciones sobre el origen de estas acusaciones, ¿existe alguna otra aclaración que hacer al respecto, previendo que los ataques puedan continuar?

-No, de ninguna manera, y seguramente podrá haber alguna otra descalificación, Mario, ha sido la constante desde el primer día de la administración en general. Y en particular, en mi caso, desde el primer día que llegué a la Secretaría de Gobernación han buscado distintas maneras de descalificar al Gobierno y de descalificarme a mí en lo personal.

Se han metido con mi familia, con mi vida privada, con mi paso por la vida empresarial, y no dudo que continúen en ese afán de descalificar al Gobierno. Y he dicho claramente que lo hacen porque quieren poner obstáculo tras obstáculo a un Gobierno que está trabajando todos los días por transformar al país, a un Gobierno que cree que este país puede ser mejor, que cree realmente que México puede ser ese país ganador al que se comprometió el presidente Calderón desde la campaña, que iba a ser de llegar a la Presidencia de la República. Están poniendo obstáculos porque no les gusta que sean millones de mexicanos los que junto con el Gobierno, hombro con hombro, trabajan todos los días para que salga adelante, y esto molesta, porque quien le apuesta al fracaso pues evidentemente no le gusta que vaya caminando el país, no le gusta que se vaya transformando el país.

No le gusta que se haya tenido la posibilidad y la capacidad de poner grandes temas sobre la mesa y de que a estos temas se les estén encontrando grandes soluciones; que se haya resuelto una reforma al sistema de pensiones de los trabajadores al servicio del Estado, que se haya resuelto el tema de pensiones, que se haya logrado una reforma hacendaria a favor de los que menos tienen, que se haya logrado muy recientemente una reforma constitucional en el tema de seguridad y justicia, pues tan importante es para los ciudadanos, y también para el Gobierno, contar con herramientas para ser más eficiente en la lucha contra el crimen organizado.

Mario, esto no gusta a quien le apuesta al fracaso, y el hecho de que haya temas pendientes que hay que discutir, que hay que argumentar y que hay que debatir tampoco les gusta, y cuando no hay argumentos lo que viene es la descalificación.

A eso obedece esta estrategia de estar permanentemente descalificando y atacando, pero nosotros no nos distraemos, Mario, nosotros seguimos adelante, convencidos de lo que estamos haciendo, resueltos a seguir trabajando por México.

Somos una generación de mexicanos que cree que este país tiene que cambiar y que trabajamos todos los días para hacerlo.

-Usted habla de que pondrá a disposición de las autoridades toda la información que se requiera ¿Por qué no hacerlo desde ya y rebatir ante la opinión pública todas y cada una de las acusaciones?

-Mario, es precisamente lo que quiero hacer, pero no se presenta denuncia alguna ante ninguna autoridad competente, y más allá de que sea un debate al aire, un debate estéril, lo que debería de haber es esa autoridad que con la documentación en mano pueda dar tranquilidad y certidumbre a cualquiera que tenga interés respecto a la realidad legal de los hechos.

Y eso es lo que he pedido y espero que se haga, para que pueda quedar absolutamente claro. Yo estoy seguro de mi actuar como servidor público y en mi vida privada. Estoy seguro, Mario, porque soy muy cuidadoso, antes de firmar cualquier documento, de verificar dos cosas principalmente: la primera, el contenido del mismo, su legalidad, y la segunda, que es igualmente importante -sobre todo como servidor público, por las responsabilidades que esto conlleva-, verificar que mi firma en ese documento también sea legal.

Este es el caso de los contratos a los que se ha hecho referencia, y es el caso de todos los documentos que he firmado siempre. En ese sentido, el que puede dar fe, garantizar que esto es así, más allá de lo que yo pueda decir, es precisamente la autoridad, por eso he dicho que estoy a disposición de cualquier autoridad para ello, pero no han querido poner denuncia ante ninguna de las autoridades competentes y, por lo tanto, estoy a la espera en la mejor disposición. No tengo nada que esconder, no tengo nada de qué avergonzarme, por el contrario, y por lo tanto, no tengo problema con que una autoridad lo defina.

A lo que no estoy dispuesto, Mario, es simplemente a que se haga un escarnio público, un juicio sumario por cualquier parte interesada por el simple hecho de desprestigiar, por el simple hecho de golpear, de debilitar al gobierno que encabeza el presidente Calderón y al proyecto de país que estamos tratando de sacar adelante. A eso sí no me presto, Mario.

-Licenciado Mouriño, al ser usted blanco de estas acusaciones, transcurrieron varios días antes de que se decidiera a hablar públicamente al respecto. ¿Por qué tardó tanto tiempo?

-Mario, la pregunta es sumamente interesante, porque fue un gran debate internamente, por un lado como secretario de Gobernación, y con una enorme convicción de que no puedo estar cayendo en el juego del debate público cada vez que sea provocado, porque esto no sirve a México, porque esto distrae de la agenda nacional, porque esto no nos permite abordar los temas relevantes y discutirlos con toda seriedad y objetividad, buscando, insisto, lo mejor para México.

Pero por otro lado, al no presentar ante ninguna instancia de las competentes, de las que tendrían que estar definiendo esto, la propia denuncia, pues siguen simplemente a través de los medios descalificando, y llega un momento que si no puedo decir mi verdad ante la autoridad competente por la falta de alguna denuncia, me decido a hablar por esa razón, Mario, porque no puedo seguir permitiendo que se me descalifique de la manera en que se ha hecho estos días sin salir a decir la verdad, porque sabemos que México está ávido de que salgan y le digan la verdad y de frente.

Lo que yo estaba esperando era poder hacerlo ante una autoridad, para que no fuese yo el que dijese la verdad legal respecto al caso del que se me acusa, sino que fuese la autoridad, pero a ellos no les interesó acudir a la autoridad.

Por ello, yo sí salgo a decir con toda claridad que no tengo nada que ocultar, que siempre como servidor público he actuado en estricto apego a la ley y que jamás he usado un cargo público para beneficiar a nadie, mucho menos a mi persona o a mi familia. Esa es la razón por la que hoy salgo y doy la cara, pero también en el entendido de parte de lo que preguntabas, Mario, pues no puedo estar cayendo permanentemente en la provocación ante cada descalificación, pero sí me parecía ya desmedido y me pareció necesario explicarle a la sociedad de qué se trata en realidad esta descalificación y cuál es la verdad de los hechos respecto a mi persona, cuando hoy ocupo la Secretaría de Gobernación, y lo importante que es que no haya duda sobre el secretario de Gobernación y, sobre todo, respecto a la legalidad de sus actos.

-Señor secretario, ¿cuáles son sus aspiraciones para el 2012?

-No tengo aspiraciones para el 2012. Tengo únicamente responsabilidades en el 2008, y esa responsabilidad y encomienda tiene que ver con ser secretario de Gobernación.

El trabajo de la secretaría, la responsabilidad de la misma, los retos que enfrenta el país hoy en día son suficientes como para tenerme ocupado únicamente pensando en esto.

A lo que aspira la administración del presidente Calderón en el 2012, de la cual formo parte, es a entregar un país mejor que el que nos fue entregado, un país donde existan mejores bases para el desarrollo, un país donde hayamos minimizado la presencia del crimen organizado y del narcotráfico y hayamos evitado que siga envenenando los hogares de tantas familias mexicanas; un país donde los mexicanos estén orgullosos de México y en donde estén absolutamente resueltos a seguir trabajando por la vía de la democracia y estén contentos con las libertades y con las oportunidades de las que gozan en nuestro territorio nacional.

-Señor secretario, en los últimos días hemos escuchado sus respuestas, francas y atinadas, sobre las acusaciones que le hacen relacionadas a tráfico de influencias. Yo quiero preguntarle sobre el 2012. ¿Cree usted que lo postularán para la grande?

-Bueno, Mario, desde los diversos cargos que he desempeñado, tanto en la iniciativa privada como en el sector público, he tenido siempre el cuidado de trabajar a fondo, con todo mi empeño, para llevar a cabo los cargos lo mejor posible, y nunca he pensado en los cargos del futuro; por eso creo que mi responsabilidad ahora es servirle a México desde la Secretaría de Gobernación y cumplirle al presidente Calderón, que fue quien confió en mí al nombrarme titular de esta dependencia, al darme esa responsabilidad.

-Licenciado Mouriño, se ha dicho que cumple con todos los preceptos constitucionales para ser candidato. ¿Cómo dejar zanjado, de una vez por todas, el tema de su nacionalidad?

-Mario, he dicho que cumplo con todos los requisitos constitucionales para ser secretario de Estado, y de ahí hay quien ha comparado los requisitos para ser secretario de Estado con otros, o para ocupar otros cargos, y entonces llegar a esa conclusión, pero yo no he hablado de ser candidato de ninguna manera.

Lo único que he dicho es que cumplo con los tres preceptos que están en el artículo 91 de la Constitución, y que son: ser mexicano por nacimiento, tener 30 años cumplidos y ser un ciudadano en pleno goce de sus derechos.

Cumplo con esos requisitos y por eso el Presidente me honró con la designación como secretario de Gobernación.

-Señor secretario, yo inicié esta entrevista con el tema más candente, pero quiero que en ella profundicemos y vayamos más allá con su análisis sobre la situación de nuestro país y el papel de la Secretaría de Gobernación. ¿Qué se está haciendo para lograr una comunicación más fluida con el propio gabinete y con todos los sectores de nuestra sociedad?

-Mario, ciertamente el diálogo es clave para un gobierno. Y lo es también para una sociedad y para el país, porque solamente dialogando se pueden entender las personas, los partidos, los diversos actores de la sociedad, los diversos grupos que representan a la sociedad organizada, y nosotros lo que tenemos que hacer es siempre mantener la voluntad del diálogo y tratar de construirlo, y hemos siempre puesto las condiciones para que el diálogo se dé.

Estamos concientes que para que exista el diálogo tiene que haber también la voluntad de dos partes, el diálogo no puede ser unilateral, y si no hay posibilidad de dialogar con alguno en particular, pues buscar que el diálogo con los demás sea suficiente para seguir trabajando y construyendo, encontrando las coincidencias y solucionando los problemas de México.

Lo que tiene que quedar claro para cualquiera que tenga interés en discutir o en mantener comunicación o relación con el Gobierno federal, con el gobierno del presidente Calderón, es que él tiene en cada uno de sus secretarios un interlocutor válido, que le son relativos de la propia dependencia, y que esa forma de organización del propio Gobierno hace que cada uno de los secretarios sea ese interlocutor que habla a nombre del Presidente sobre los temas relativos a su secretaría o a su dependencia.

(Continuará)