Migración
Recuperarán la confianza
"El gobierno es humanista y en ninguna política migratoria y mucho menos ningún funcionario público debe estar en México por encima de los derechos humanos": Juan Camilo Mouriño.
Juan Camilo Mouriño presidió la Primera Reunión Nacional de Delegados Regionales del Instituto Nacional de Migración
El Occidental
3 de julio de 2008

Víctor Manuel Chávez Ogazón

Guadalajara, Jalisco.- En la Primera Reunión Nacional de Delegados Regionales del Instituto Nacional de Migración (INM) que tuvo como sede la ciudad de Guadalajara, acordaron la reestructuración del organismo, exámenes de confianza para todo el personal y depuración del mismo, además de operativos para frenar las mafias que existen dedicadas al tráfico de personas. El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, advirtió que todo deberá ser con respeto a los derechos humanos de mexicanos y extranjeros.

Y es que la comisionada del Instituto Nacional de Migración, Cecilia Romero Castillo, reconoció que los hechos del pasado 12 de junio, cuando un grupo de migrantes cubanos indocumentados fueron "rescatados" por un comando armado, pusieron en evidencia que el organismo se ha quedado rezagado.

En el evento también estuvieron presentes el secretario General de Gobierno, Fernando Guzmán; el delegado del INM en Jalisco, José Antonio Alatorre Bravo; el coordinador de delegaciones del INM, Antonio Díaz Lara; y los presidentes municipales de Guadalajara y Zapopan, Alfonso Petersen Farah y Juan Sánchez Aldana, respectivamente.

La subsecretaria de Gobernación de Población, Migración y Asuntos Religiosos, Ana Teresa Aranda Orozco, documentó cómo ha crecido el trabajo y comparó el año de 1993 (cuando se creó el INM), se atendieron a 14 millones de migrantes, 10 millones de extranjeros y cuatro millones de mexicanos, con el año 2007: "está misma cifra alcanzó 49 millones de personas documentadas, 40 millones de extranjeros y nueve millones de nacionales, y en este mismo período el flujo nacional se duplicó al pasar de 4.2 a 8.2 millones de personas".

Aranda Orozco agregó "de este tamaño es el reto que nos impone la dinámica migratoria actual, sin duda aunque hemos dado pasos importantes, estos no han sido suficientes para consolidar una política de Estado en materia migratoria, los hechos recientes que todos conocemos han hecho más evidente la necesidad de redoblar esfuerzos para subsanar las deficiencias, depurar los cuadros y enfrentar los desafíos que se nos imponen".

El gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, por su parte destacó que en Jalisco se trabaja para incidir en la disminución del fenómeno migratorio, así como en dar seguimiento al mandato del presidente Calderón de garantizar la integridad física y mental de las personas de otros países que lleguen a cualquier entidad del territorio nacional.

Resaltó que entre las acciones que ya se aplican destacan dotar de infraestructura a cada una de las comunidades y regiones del estado, para detonar el desarrollo productivo, económico y social de los jaliscienses, principalmente en zonas expulsoras de migrantes: "Que seamos capaces, en nuestras regiones, de generar la riqueza y los esquemas que permitan la justa distribución de la riqueza entre los que participan en los procesos productivos, de manera que las familias de Jalisco, que las familias de México, no tengan qué desintegrarse en una alternativa forzada, de buscar en otros lados lo que en la propia tierra no fuimos capaces de hacer".

"Mantener el contacto para que no se pierda la identidad; responsabilidad de nosotros, también, el que el migrante pueda seguir creciendo", añadió González Márquez.

El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, por su parte resaltó la cooperación del Gobierno de Jalisco para trabajar en coordinación con las autoridades federales en materia migratoria, así como las modificaciones que se pretenden dar al marco jurídico en la materia, para cerrarle el camino a posibles prácticas indebidas al interior del Instituto.

"El gobierno del presidente Calderón, que por cierto, hoy cumple dos años de haber sido electo por la mayoría de los mexicanos, refrenda aquí su determinación de trabajar a favor de una migración legal, segura, ordenada y respetuosa de la dignidad humana", enfatizó, para luego advertir que "los migrantes más allá de su nacionalidad o calidad migratoria son mujeres y hombres con sueños y aspiraciones legítimas y ofrecen un trato honesto, digno y humano".

Finalmente se comprometió a que al llegar el 2010 México pueda ser un país de puertas abiertas para todos los paisanos que retornen a nuestra patria.