Beijing '08
Carlos Cordero fue el mejor latinoamericano. Foto: Jesús Téllez/ESTO
24 de agosto de 2008
Dominio africano en el Maratón Olímpico
Carlos cordero, el mejor mexicano, al concluir en lugar 32
Elías Moreno

ENVIADOS ESPECIALES/OEM

Beijing, China.- Nadie los para, y donde corren, ganan.

Una vez más, el Maratón de los Juegos Olímpicos es dominado por los africanos, y de principio a fin, los atletas del continente negro impusieron sus condiciones. Samuel Kamau Wansiru, de Kenia, se llevó la medalla de oro, con un tiempo de dos horas, seis minutos y 32 centésimas; la plata correspondió a Jaouad Gharib, de Marruecos, con 2:07'44" y el bronce se lo quedó Tsegay Kebede, de Etiopía, con 2:10'.

Fue una de las competencias más bonitas que se han visto, al mostrar Beijing sus bellezas arquitectónicas milenarias. El disparo de salida fue dado en punto de las 7:30 horas, y los 91 corredores estaban listos para una de las competencias más duras.

Con un clima de 24 grados y una humedad del 52 por ciento, poco a poco fueron haciendo equipo Kenia, Etiopia, Marruecos, pero los mexicanos no se hallaban. En el grupo líder, se encontraba el italiano Stéfano Baldini, ganador del oro en Atenas y quién había parado en seco a los africanos hace cuatro años, pero hoy en Beijing, sólo se pudo conformar con el lugar 12.

El keniano Luke Kibet, campeón del Mundial de Atletismo de Osaka del año pasado, también estaba considerado por los expertos para subir al podio, pero la sorpresa fue grande, y después de ir liderando por más de la mitad de la agotadora prueba, abandonó.

Kibet, con rostro de tristeza, se tocó el muslo, manifestando que una lesión lo había frenado el buen paso que llevaba. Así, Kamau, Jaouad, Tsegay tenía el camino libre, tras la eliminación del keniano, lo que aprovecharon a la perfección.

Parecía que habían acordado los lugares, al marchar los tres juntitos, pero eso era cuestión de estrategia, ya que pronto, el ganador apretó el paso, algo que el de Marruecos, Jaouad, ya no pudo seguir, dejando solo al rival.

Ya sin la presión de nadie, Samuel Kamau Wansiru se fue solo hacia la meta, incluso bajó más el ritmo, para entrar al Nido de Pájaro solo y llevarse el metal dorado. En la lucha por la presea de bronce, parece que el etíope Deriba Merga le dio a su compatriota Tsegay Kebede la oportunidad de que tocara la gloria, pues a casi 10 metros del final, dejó que lo pasarA, para terminar en la cuarta posición, con tiempo de 2:10'24.

CARLOS CORDERO, EL MEJOR

Desde el mismo disparo de salida, a un costado de la histórica Plaza de Tiananmen, los tres atletas mexicanos nunca aparecieron en el grupo. Procopio Franco, Carlos Cordero y Francisco Bautista reservaron sus fuerzas para el segundo grupo, que seguía al pelotón, que era liderado por los africanos.

En los primeros veinte kilómetros, Franco era el mejor maratonista azteca, al estar en la posición 32, del grupo de los 91 corredores que participaron. Francisco Bautista se encontraba en la posición 56, mientras Francisco Cordero era el peor de los tres, al estar en la posición 76.

Como transcurrían las acciones, el mexicano se seguía retrasando, y nunca en la televisión pasaron una imagen en su trayectoria. Fue hasta el sitio 32, cuando la figura de Carlos Cordero, un atleta chaparrito de 1.60, entró con muchos ánimos al Estadio Nacional.

Con tiempo de 2:18'40, Cordero se convirtió también en el mejor latinoamericano. Procopio Franco, al punto del desmayo, se ubicó en lugar 47, tras cronometrar 2:23'57, a 17 minutos del ganador de la medalla de oro.

Francisco Bautista, con más deseos que fuerzas, concluyó la agotadora prueba en el sitio 66, con 2:29'28. De los 91 corredores, 23 de ellos abandonaron el Maratón de Beijing.

DEDICA SU FESTEJO A CUAUHTÉMOC BLANCO

"Por orgullo, hay que terminar": Cordero

Es cierto que no son buenos lugares, los que ocuparon, pero los tres mexicanos que intervinieron, terminaron, y eso ya es algo bueno.

Procopio Franco fue el primero en salir a la zona mixta de entrevistas, y casi cayéndose por lo débil que estaba, luego del gran esfuerzo de terminar los 42 mil 195 metros del Maratón Olímpico, señaló que "era una obligación, terminar estas carreras. Sabemos a lo que nos enfrentamos, pero es algo maravilloso estar aquí", dijo el maratonista.

Por su parte, Carlos Cordero, el mejor de los tres, al ubicarse en el puesto 32, se refirió a su festejo en la línea de meta del Estadio Nido de Pájaro, similar al que realiza el jugador del Chicago Fire, Cuauhtémoc Blanco, de quien se dijo admirador.

"Tenía años planeándolo, pero nunca había participado en una competición internacional, y qué mejor en una donde todo el mundo te ve, rendirle un homenaje a nuestro mejor futbolista", dijo Cordero.

Por su parte, Bautista coincidió con Franco en que un Maratón Olímpico siempre es importante terminarlo, con o sin adversidades, ya que son atletas profesionales y no hay pretextos. Francisco llegó en el sitio 66, pero aun así, estaba contento de su participación en la XXIX olimpiada.


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