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Beijing '08
Los fuegos pirotécnicos también estuvieron en la clausura. Foto: AFP
25 de agosto de 2008
Beijing 2008
Espléndida fiesta de despedida
Rosalinda Coronado
ENVIADA ESPECIAL/OEM Beijing, China.- Beijing 2008 terminó ante nuestros ojos, en una gran fiesta del adiós para los XXIX Juegos Olímpicos y una cálida bienvenida a Londres 2012. La imaginación rodó por el Estadio Nido de Pájaro, sede de la ceremonia de clausura, que contó con la asistencia de Hu Jintao, presidente de la República Popular de China, quien acompañó a Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional, así como a miles de participantes, que hicieron las delicias de los presentes, por la excelsa actuación, que sorprendió al mundo desde el cielo, cuando los juegos pirotécnicos dibujaron en el firmamento la cuenta regresiva, para después dar paso a una poética y estruendosa despedida del evento deportivo más importante. Con un inicio estruendoso, para lograr la paz y estabilidad, con sonido de tambores que revolvieron el espacio, la luz y la magia se confundieron para crear duendes que nos llevan a pasear por ese remanso de tranquilidad inundado de música que no se sabe a dónde nos llevará. Una fiesta que se dibujó en el cielo y en la tierra, creando formas perfectas, para agradar al ser humano. En la pista se creó una inmensa medalla de oro, por cuyo listón rojo desfilaron las banderas de 204 Comités Olímpicos Nacionales que participaron, en un esfuerzo por reafirmar que todos, al final, fuimos ganadores. Ahí mismo se puso de manifiesto el amor de Beijing al mundo y del mundo a Beijing 2008, con motivo de los Juegos Olímpicos, el cual se mostró a través de la música, que fue interpretada de diversas formas, desde la transparente voz de Plácido Domingo y Son Swing, quienes interpretaron una canción escrita para demostrar el amor a la flama olímpica, que hoy se extinguió delante del mundo. Fueron dos horas del adiós, donde el protocolo olímpico fue llevado a su esplendor cuando se izó la bandera del COI, cuando Londres, después de pasearse por la pista, recibió la bandera que custodiará durante cuatro años, antes de resucitar los Juegos que han entrado en la época de olimpiada. Londres 2012 llegó a Beijing montado en dos pisos, con su astro del futbol, David Beckham. La creatividad de Chen Weiya, una vez más, se difundió bajo el símbolo de los aros olímpicos que irradian paz y tranquilidad. Esta fiesta hecha para los atletas, contó con la presencia de ellos, quienes invadieron el estadio y permanecieron en él, hasta que Beijing 2008 agonizó. MAGIA Y ACROBACIA EN LA CLAUSURA Adiós Por Elías Moreno, ENVIADO ESPECIAL/OEM Fue un cierre de oro, y con récord mundial. China ha dado otra muestra de su grandeza, gracias a sus deportes y la magia acrobática. La ceremonia de clausura de los XXIX Juegos Olímpicos no podía ser menos de lo que fue todo el desarrollo de la justa: brilló. Más de veinte jóvenes acróbatas salieron a la cancha para entretener a los más de 91 mil espectadores que asistieron al Nido de Pájaro, y qué mejor que con su cultura, tan rica en los espectáculos. Dos jóvenes que sirvieron de conductores, llevaron cada uno de los actos, en una rueda de bicicleta de los actores acróbatas. "Wow, es magnífico", "genial", "hermoso", fueron frases que se dejaron escuchar entre los asistentes, quienes, a pesar de entrar con más de cuatro horas de anticipación, no se aburrieron, por el gran trabajo de los actores. Una vez más, Zhang Yimou, director de cine y coreógrafo, dejó con la boca abierta a todos en la ceremonia de clausura. China es un país en que sus habitantes utilizan como medio de transporte la bicicleta, pero en el espectáculo, la elegancia, fuerza y el equilibrio, se combinaron en una espléndida sucesión de números y coreografías en una tarde mágica. YAO MING, UN SÍMBOLO Es el símbolo del deporte chino. No ganó la medalla de oro en basquetbol, pero no importó. Yao Ming, el jugador de baloncesto de 2.26 metros de altura, sin duda es el más querido, no sólo en China, sino también entre los deportistas extranjeros. Pero en la ceremonia de clausura en el Nido de Pájaro, no pudo disfrutar la fiesta como él quería. Resguardado por sus propios compañeros, Yao era asediado por los cientos de atletas olímpicos para saludarle o pedirle una foto de recuerdo. Ming, más por compromiso que ganas, accedía. Si el basquetbolista más alto de la NBA se movió 100 veces de su primera ubicación, fueron pocas. Pero era hoy o nunca, y Yao Ming comprendió a sus compañeros y regalaba sonrisas a todos los que convivían un momento con él. CONsENSO GENERAL Excepcional espectáculo Por Max Martínez ENVIADO ESPECIAL/OEM Los comentarios se reflejaban en los rostros; la sonrisa y un suspiro de satisfacción lo decían todo, la fiesta -porque eso fue, más que una ceremonia de clausura-, maravilló y, sobre todo, emocionó. No hubo un dejo de tristeza porque se extinguió la flama olímpica. "Más que tristeza, fue alegría, emoción y, sobre todo, admiración", señaló el doctor Antonio Velásquez, acompañado de su esposa, Alexandra. Estaban emocionados. "Sabíamos que veríamos algo diferente, después de la gran ceremonia inaugural que vimos por televisión, y aunque ahora no fue tan espectacular, nos llenó, porque fue una gran fiesta. La dinámica de las coreografías fue sensacional, vaya que esta gente es disciplinada, porque sólo así pueden lograr tal sincronía". Así lo expreso el doctor Velázquez, quien, como su esposa, traía puesta la verde de Atlética, la playera oficial de la delegación mexicana, motivo por el cual los identificamos. Ellos iban con un grupo de una agencia de viajes, al igual que las 30 personas de diferentes entidades del país que, como distribuidores de Telcel, fueron premiados con este viaje, como expresó Gerardo Cruz Rocha, quien radica en Tlaxcala y con quien charlamos a la llegada al Nido de Pájaro, mientras sus relajientos cuates hacían fila para tomarse una foto con dos atractivas jóvenes de la localidad. Así como nuestros paisanos eran identificables, también los grupos de otras naciones, pues su vestimenta los delataba cuando seguían a las jóvenes, que, con pancartas, los dirigían a sus respectivos autobuses, unos con la antorcha y otros con los abanicos, que usaron para ser parte del espectáculo. |
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