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Beijing '08
María desea marcar la historia. Foto: Jorge Barrera/ESTO
25 de agosto de 2008
María va por más medallas
Campeona olímpica de taekwondo
Rosalinda Coronado
ENVIADOS ESPECIALES/OEM Beijing, China.- María Espinoza llegó con otro semblante a la reunión con los medios de comunicación; perfectamente maquillada, bien relamido el cabello hacia atrás, una playera roja de manga corta y una nueva historia por escribir. Cerca de ella, sus padres, quienes embelesados ven cómo se desenvuelve su niña ante los medios. A partir del sábado, es la campeona olímpica y mundial del taekwondo, título que ganó con gran inteligencia y punto por punto. María aplaudió la actuación de la delegación, pero señaló que es necesario que exista más trabajo en el deporte mexicano. "Me encanta el deporte, me desestresa; ojalá todos pudieran practicarlo", dijo en tono amable, en uno de los salones de la Embajada de México en China. Comentó que una noche antes al compromiso olímpico, recordó los momentos que vivió en el Mundial que se efectuó en esta ciudad de Beijing, y donde se proclamó ganadora de su categoría. También comentó que antes de la pelea se encomendó a la Virgen del Rosario, de la que es muy devoto su "papi", y le pidió su protección. Confesó que el día de las peleas olímpicas portaba un rosario, traído desde Fátima, Portugal, y cada vez que salía a competir, se encomendaba a la Virgen. Recordó algunos momentos peculiares de la justa, como las "porras", donde los chinos gritan "cha-yo". Aceptó que el enfrentamiento que más esperaba, y que era el "combate" de su vida, era el que sostendría contra la peleadora china. Dijo que se preparó estratégica y mentalmente para enfrentarlo, desde una noche anterior, así que cuando lo esperaba, no se presionó, al contrario, la motivó. Con humildad, comenta que "quiero marcar el deporte, me propuse ganar otra presea, parece fácil, como lo que digo, pero no lo es". Además, mencionó que "Siempre busqué la victoria" y jamás se dio por segura en ninguno de los combates. PADRE En su plática, comentó que su papá le fomentó el amor al deporte; él deseaba que fuera boxeadora, pero ella se negó, ya que no le gusta que le peguen en la cara. En su pueblo, "La Brecha", practicó el atletismo y el futbol, por lo que siempre se sintió inclinada a practicar algo, pero cuando llegó al taekwondo, supo que eso era lo suyo. María va a descansar unos meses, tiempo que se dedicará a vacacionar junto con su familia, por el Pacifico. |
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