Bolso de mano | “Ya no se les puede decir nada”
Cuando usan estos argumentos, suelen incluir la frase “ya no se les puede decir nada” y en realidad es cosa de sentido común, ¿Porqué una persona desconocida recibiría con agrado las palabras de alguien más cuando camina por la calle?
O, como también pasa, negarán haberlo hecho, podría decir que no se lo dijo a ella o simplemente la va a ignorar porque su caballerosidad no alcanza para una disculpa cuando es notoria la ofensa.
No va pasar años en prisión, de hecho, la medida fue un acto precautorio que se resuelve con una multa, pero seguramente ese hombre lo pensará dos veces la próxima vez que quiera expresar su personal opinión sobre una mujer desconocida que circule cerca de él.
“--Pero entonces ¿Qué se les puede decir?” Cuestionan preocupados los caballeros, la respuesta es que la interacción dependa del sentido común y el respeto a la persona femenina.
Más fácil aún: si no se lo dirías a otro hombre, si no le harías esa observación a un desconocido, entonces, ahí está la respuesta, tampoco se lo digas a una desconocida