Letras Cursivas / Dos mujeres y una lucha: 8M
En julio de 1928 se promulgó finalmente la Ley de Representación del Pueblo (igualdad del sufragio), que concedía el voto a las mujeres en igualdad de condiciones que a los hombres. Emmeline murió un mes antes de que se alcanzara ese logro.
En cuanto a Millicent Garrett Fawcett, en 1924 recibió la Cruz de la Orden del Imperio Británico y la distinción como Dama. Falleció en 1929.
Ambas mujeres compartieron un mismo ideal: la reivindicación de los derechos de las mujeres, en especial el sufragio, que representaba adquirir ciudadanía y, por ende, un reconocimiento social y político del que hasta entonces estaban excluidas.
Actualmente, cuando las mujeres salen a marchar cada 8 de marzo, se repiten las mismas frases de hace un siglo: se critica al movimiento y se acusa a sus participantes de violentas y destructoras.
Las mujeres alzan su voz, marchan y gritan porque es necesario. Porque el mundo tiene que escuchar que, después de más de un siglo, siguen existiendo razones para hacerlo.














