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Conceptos similares, pero no iguales. La igualdad busca garantizar los mismos derechos, oportunidades y trato para todas las personas, mientras que la equidad ajusta la distribución de recursos -según las necesidades individuales- para asegurar una igualdad real. La igualdad debe ir acompañada de equidad para lograr los efectos de justicia social.
Sin duda es indispensable puntualizar las desigualdades que han limitado el crecimiento personal de las mujeres de forma histórica. Pero no es suficiente con declarar que hombres y mujeres cuentan con las mismas oportunidades para su desarrollo, si no se establecen estrategias para cerrar las brechas a través de acciones que den piso parejo.
Los problemas que enfrentamos las mujeres para alcanzar nuestras metas profesionales y laborales están ligados a los estereotipos que continúan estigmatizando el papel que “deben” ocupar hombres y mujeres desde la infancia. Uno de esos papeles es justamente el que se nos ha asignado como las responsables de los cuidados del hogar y de la familia.
Es por ello que la generación de políticas públicas e institucionales para establecer Sistemas de Cuidados es tal relevante, ya que se trata de garantizar derechos y mejorar la calidad de vida de quienes requieren cuidados y de quienes los brindan. En este sentido, parte de lo que se busca es la equidad, para distribuir justamente las responsabilidades de atención entre el Estado, el mercado, la comunidad y las familias, superando la sobrecarga histórica sobre las mujeres.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, el trabajo de cuidados, mayoritariamente no remunerado y realizado por mujeres, requiere reconocimiento, regulación y políticas que garanticen derechos laborales. Además, es necesario romper estereotipos que asocian el cuidado solo con mujeres, promoviendo la corresponsabilidad de hombres.
Otro aspecto importante consiste en la identificación de necesidades especiales para mujeres, por ejemplo, durante el periodo de maternidad. Es necesario que se establezcan políticas con perspectiva de género más allá de lo que dicta la Ley Federal del Trabajo a través de mejores prácticas empresariales. Entre ellas se pueden mencionar los espacios para lactancia, apoyos económicos, flexibilidad de horarios y modalidades de asistencia y, en el caso de la academia, cláusulas específicas para los concursos de plazas o de recategorización.
Garantizar la igualdad implica reconocer que hay desigualdad entre los diferentes sectores y poblaciones, por lo que es necesario implementar estrategias que aseguren que todas las personas tendrán las mismas oportunidades de éxito de acuerdo a sus condiciones e intereses. Impulsar los Sistemas de Cuidados a nivel del Estado, de las empresas y de las instituciones estimulará el trabajo de las mujeres, su reconocimiento y sin duda su desempeño.
Es por ello que desde la Organización de las Naciones Unidas se han establecido metas concretas a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de la Agenda 2030. Para más información, se puede consultar la siguiente liga: https://unsdg.un.org/sites/default/files/2024-07/FINAL_10-07-2024_TRANSFORMAR%20LOS%20SISTEMAS%20DE%20CUIDADOS%20%28Policy%20paper%29_2024.pdf