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Análisismiércoles, 5 de agosto de 2026

Expediente Q / Límite

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La denominación de escuelas militarizadas no atraviesa por su mejor momento en México; la Secretaría de Educación estatal ya comenzó la revisión de un plantel ubicado en Corregidora que utiliza la palabra “militar” y aunque confirmó que cumple con los planes y programas oficiales de estudio, todavía falta determinar si puede presentarse bajo esa denominación y promover un modelo educativo que aparentemente no cuenta con el reconocimiento de las instituciones militares del país.

Una escuela puede impartir los contenidos autorizados por la Secretaría de Educación Pública, pero eso no significa que tenga permiso para ostentarse como militar, militarizada o vinculada con las Fuerzas Armadas. El uso de uniformes, grados, disciplina, marchas o símbolos castrenses tampoco convierte automáticamente a una institución privada en una escuela reconocida por la Secretaría de la Defensa Nacional o por la Secretaría de Marina.

Desde el gobierno federal existe una postura cada vez más clara contra este tipo de denominaciones  ya en la mañanera la defensa se deslindó de cualquier institución que no sea oficial; si la Defensa Nacional y la Marina no reconocen estos modelos, las autoridades educativas tendrán que revisar qué ofrecen realmente esas escuelas; en Querétaro la revisión física será importante para conocer cómo funciona el plantel, por qué utiliza esa denominación y si opera bajo condiciones distintas a las autorizadas. 

Durante años, algunas escuelas privadas encontraron en la disciplina militar un atractivo comercial para familias preocupadas por la conducta, el orden o el rendimiento de sus hijos problema. Ahora ese modelo será sometido a una revisión más estricta.  Si la SEP determina que estos planteles no pueden seguir presentándose como escuelas militarizadas, deberán cambiar su nombre, su publicidad y posiblemente algunas de sus prácticas. En Querétaro, el caso de Corregidora podría convertirse en el primero de una revisión más amplia; la autoridad tendrá que hacerlo de manera minuciosa, sin prejuicios, pero sin permitir que una denominación confunda a las familias sobre la verdadera naturaleza de la educación que están contratando.

DE REBOTE

Regresan al estadio Corregidora los tambores, las matracas y las cornetas no es una “Barra” o una porra; se trata de un grupo de animación y lo que eso signifique ya que la Resistencia Albiazul por lo pronto no entra en los planes de la directiva de los Gallos Blancos de Querétaro.

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