El amor en tiempos de Tinder
Para conocer a la pareja ideal, acordar encuentros sexuales o hacer amigos, miles de usuarios descargan diariamente esta aplicación a sus celulares. Sin embargo, ¿qué tanto funciona? ¿Suple a las formas tradicionales de ligue? Y aún más importante, ¿es seguro?
Alma Gómez / Diario de Querétaro
Más de lo que nos gusta reconocerlo, el ritmo acelerado de nuestras vidas y las jornadas extenuantes de trabajo nos han orillado a usar la tecnología para mejorar aspectos de nuestra vida que antes considerábamos sumamente privados, por ejemplo la búsqueda de una pareja sentimental.
Nos referimos a las aplicaciones de citas como Grindr, Happn, Badoo, Bumble y por supuesto la aplicación reina, Tinder.
Si dos perfiles hacen match, es decir, que ambas personas se gusten y quieran conocerse mejor, entonces comienzan las interacciones a través del chat, y si ambos así lo quieren, se pacta una cita.
El portal de estadísticas Statista Research Department publicó en febrero del 2021 una encuesta sobre las apps de citas más usadas en México, siendo Tinder la aplicación con un mayor porcentaje de usuarios en el país (48%), seguida de Bumble (29%).
Para muchos, estas aplicaciones son un método fácil y divertido de conocer personas con gustos afines o también con preferencias completamente diferentes a las propias; para otros, son sólo una forma aburrida de interactuar a través de un chat.
Algunos se han topado con experiencias desagradables, y otros prácticamente han encontrado el amor.
A continuación, tres mujeres comparten sus testimonios a BARROCO sobre su experiencia en la app de citas Tinder.
Sara, 31 años
Para ella todo inició como una actividad terapéutica y se convirtió en un gusto adquirido por las “citas a ciegas”.
¿Durante cuánto tiempo usaste Tinder?
Usé Tinder y otras aplicaciones de citas más o menos durante cuatro años. Pero antes probé con otras aplicaciones porque había escuchado que Tinder era sólo para conseguir sexo, y sobre eso yo tenía muchos prejuicios.
¿Y por qué decidiste usarla?
¿Y entonces te gustó? ¿Fue una buena experiencia?
Paula, 30 años
Usó Tinder sólo durante un mes y de inmediato se aburrió. Buscaba encuentros sexuales casuales y para sus sorpresa, conseguirlo fue prácticamente imposible. Aunque confiesa entre risas que tal vez fue un poco impaciente.
¿Por qué no lograste conseguir citas? ¿Qué te decían los chicos?
Algunos pensaban que mi forma de hablar no coincidía con el de una “mujer” y que en realidad buscaba burlarme de ellos con “supuestas citas”. Eso me lo dijo un tipo al que después del “hola” le dije que quería coger y no buscaba nada más. Que podríamos vernos en algún café y si nos gustábamos, pues ¡listo! Nos íbamos directo al hotel.
¿En algún momento tuviste una experiencia negativa?
La no experiencia fue lo negativo (risas).
¿Y alguna experiencia positiva que recuerdes en particular?
Jessica, 29 años
Ella literalmente encontró el amor después de sólo 4 meses de usar Tinder. Conoció a su actual esposo en esta plataforma.
Eres una historia de éxito en Tinder, pues ahí conociste a tu ahora esposo ¿no?
¿Recomendarías la experiencia de usar esta o cualquier otra app de citas?
Pues depende de lo que cada persona busque, pero sí puedo asegurar que Tinder es una herramienta que encaja con nuestro ritmo de vida actual; nuestros trabajos son muy absorbentes y cada vez es más difícil conocer a alguien distinto a tu gremio o a tu rutina.
El Estafador de Tinder
En esta producción se cuenta la historia de un isaerlí que se hacía llamar Simon Leviev, quien se presentaba a sí mismo como un poderoso heredero de una fortuna, debido a que su supuesta familia tenía una importantísima compañía de diamantes.
Sus víctimas eran seleccionadas cuidadosamente a través de esta aplicación de citas. Ellas se sentían atraídas de inmediato por la supuesta vida de lujos que Simon proyectaba a través redes sociales, donde mostraba su día a día en restaurantes lujosos, rodeado de famosas personalidades, viajando en jets, yates y demás.
Una vez que las chicas y el falso millonario hacían match, este las llevaba a comer a lujosos restaurantes y les compraba boletos para volar en primera clase, de esta manera las mujeres caían en la mentira sobre su fortuna y posteriormente eran estafadas al prestarle cantidades exorbitantes de dinero.
Esta historia vio la luz y posteriormente se convirtió en documental, gracias a un equipo de periodistas que no sólo difundieron los testimonios de las víctimas, sino que ellos mismos encabezaron la investigación sobre dicho estafador cuyo nombre en realidad es Shimon Yehuda.
La producción puso sobre la mesa los riesgos de utilizar esta y otras aplicaciones de citas, en donde la información publicada por los usuarios no tiene ningún tipo de regulación, sino que sólo apela a la integridad de cada uno de los usuarios.
El estafador de Tinder sigue disponible en Netflix, y es una buena oportunidad para reflexionar no solo en el amor en tiempos de Tinder, sino también en el papel que juega el amor romántico y los mitos lo rodean, para sacar provecho


























