El regreso
Tinta para un Atabal
Gabriela del Río Arrieta / Colaboradora Diario de Querétaro
Mucha tinta se ha gastado en escribir acerca del futuro de la humanidad cuando termine el confinamiento al que hemos estado sometidos millones de personas en el mundo. La pandemia nos ha puesto a prueba y ha mostrado claramente los muchos errores cometidos. Es inevitable reflexionar acerca de lo que nos espera.
Hacia un teatro del futuro
Entrados ya en el terreno de la visión de futuro, no sabemos bien a bien lo que sucederá con aquellos sectores en los que para realizar el trabajo se necesita la reunión de medianos o grandes conglomerados: el cine, el teatro, la música, los deportes y otros. Porque el espectador no será el mismo.
¿Público ávido?
Quien nunca se había acercado a ver una puesta en escena, al haber tenido la experiencia de ver teatro en forma virtual, querrá saber cómo será verlo en vivo.
El espectador que asistía al teatro en forma esporádica, necesitado de contacto humano y de ver la representación de la realidad en un escenario, buscará el teatro con mayor frecuencia y decidirá ocupar su tiempo libre en los espectáculos en vivo.
Y, por supuesto, el público cautivo, el espectador que frecuentemente acude al teatro y es asiduo a él, valorará aún más esta vivencia y regresará a los escenarios con mayor alegría y ganas, deseoso y necesitado de teatro.
Al futuro se le ha puesto una pausa y con ello hemos tomado distancia para observar con ojo crítico el pasado y el presente. Tal vez no haya nada que temer si nuestras reflexiones nos sirven para tomar aliento, vencer lo miedos y continuar viviendo.


























