Fonoteca de Querétaro abrirá sus puertas
Será en el Museo Histórico de la Sierra Gorda, ubicado en el municipio de Jalpan de Serra, donde se conserve y difunda este archivo sonoro
Donna Oliveros/Diario de Querétaro
Tras presentar la idea a diferentes instituciones, finalmente la Fonoteca Nacional de México se interesó en su proyecto, y será en el Museo Histórico de la Sierra Gorda, ubicado en el municipio de Jalpan de Serra, donde se conserve y difunda este archivo sonoro.
De acuerdo con Reynaldo, el recinto formará parte de la Red Nacional de Fonotecas, convirtiendo a Querétaro en el segundo estado en sumarse a este circuito sonoro, después de Tlaxcala.
La colección incluye discos LP y EP 7’, así como cilindros de cera para fonógrafo, discos de pasta 78 rpm, cintas magnetofónicas, sección de cartuchos, casetes, discos compactos y DVDs.
Además, incluye dos fonógrafos antiguos y varias curiosidades, entre las que destacan una grabación con la voz de Hitler y otra en la que se podrá escuchar al mismísimo inventor Thomas Alba Edison hablando sobre sus innovaciones.
Siguiendo la misión de la Fonoteca Nacional, Reynaldo asevera que el espacio no solo salvaguardará este patrimonio sonoro, también buscará coadyuvar en la educación auditiva y la cultura de la escucha, a través de audiciones colectivas, charlas y cursos.
Finalmente, subraya el locutor, el objetivo es que la Fonoteca de Querétaro siempre esté a la disposición de investigadores, estudiantes y público en general, y siga creciendo a través de otras colecciones sonoras.
Originalmente el espacio iba a inaugurarse en 2020, pero debido a la pandemia de Covid-19 el proceso de adecuación del lugar, catalogación del material y apertura fue pospuesto para este año.
Hasta el momento, el archivo ha sido digitalizado por la Fonoteca Nacional para su preservación, y cuenta con la donación de 200 discos más, de parte del investigador, docente y músico, Armando Viesca.
De la melomanía a la difusión y preservación
Reynaldo tenía dos años cuando escuchó por primera vez “El amor de mi bohío”, y asevera que fue desde ese momento que quedó fascinado con la sensación de la música en sus oídos.
“Es el primer registro musical en mi memoria”, dice el melómano octageriano, quien con la voz entrecortada recuerda cómo su pasión por la sonoridad fue creciendo en su vida hasta convertirse en su verdadera vocación.
Sin quererlo también se convirtió en coleccionista, haciéndose de una importante fonoteca que abarca diferentes periodos de la música, desde el siglo XIX hasta la época actual.
Cuando cumplió 50 años, Reynaldo cuenta que decidió darle un nuevo vuelco a su vida, dejando atrás la gran metrópoli para vivir en Querétaro, el terruño de su madre; encontrando en el municipio de Jalpan de Serra su destino final.
Al llegar, lo primero que buscó fueron los sonidos de ese lugar, encontrando a su paso al huapango en su estado natural, así como a sus músicos y poetas.
El programa dedicaba sus emisiones a diferentes músicos de la localidad, quienes tocaban en vivo durante las transmisiones, por lo que pronto la cabina comenzó a llenarse de radioescuchas que buscaban ver a los huapangueros tocar.
De esta concurrencia fue que Reynaldo ideó organizar el primer festival de huapango “Al rescate de nuestras raíces”, título que también tomó el programa radiofónico en 1995.
Todo esta memoria podrá encontrarse en la Fonoteca de Querétaro, además de una sección de grabaciones de campo y videos domésticos que aglutinan parte de los testimonios, festivales, topadas y actuaciones que enriquecieron el conocimiento del arte del huapango.



































