La culpa es de Rulfo, una invitación a la transgresión
El libro de cabecera
Carlos Campos / Colaborador Diario de Querétaro
En este cosmos de elementos, Cheli Oh deja que sus personajes cobren vida, que nos conmuevan y confronten. A veces esta confrontación será con nuestros propios juicios y prenociones respecto a la situación de pandemia que cada lector esté viviendo.
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En los relatos de Cheli Oh vamos de la algarabía a la depresión, de la risa más desternillante a la depresión más penetrante, del asco escatológico y, por momentos soez, a la imagen más tierna y diáfana



























