Norady y Santé XVI
Vitral
Alfonso Franco Tiscareño / Colaborador Diario de Querétaro
–Óyeme, ¿por qué le pegaste a mi hija?- dijo temblando. –¿Qué te crees, eh? Ni su padre le pega, mucho menos tú, infeliz.
La actitud decaída de Santé contuvo un poco a la señora. Él le explicó que quería mucho a su hija, que todo lo hacía por su bien, y reconocía haberse equivocado. Lo dijo en un tono tan convincente, que la mujer cambió su actitud. Empezó a aconsejarlo.
-No, mira, cuando tengan problemas mejor avísenme, acúsala conmigo y yo sabré cómo proceder, pero no me le pegues.



























