Retomando un clásico
Tinta para un atabal
Lucía Rosher
Casi culminamos con la etapa de la escritura y hemos pasado a las tablas a trazar escénicamente nuestras acciones, como personajes, que han de contener todo el discurso y la fuerza del texto original y la claridad del planteamiento propuesto para esta versión.
Parafraseando, una pieza clásica es tal en la medida en que impacta a cada individuo y determina su universo siendo paradigma de nuestras acciones. Ojalá que Otelo, que en nuestra versión se titula “Yo no quiero ser Desdémona”, se reintegre al consciente colectivo desde una perspectiva más justa e inteligente para todas y todos.
Este artículo se realizó con apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes a través del Programa México en Escena 2016.


























