No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe… Porque cuando te enamoras de una mujer como ésa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa.
Se trata de la instalación a gran escala de la artista australiana Amanda Parer, la cual estará en exhibición en Plaza Constitución, Alameda Hidalgo y Jardín Guerrero
Tuvo lugar en la Guerra México–Estados Unidos de 1846-1848, cuando un grupo de soldados irlandeses desertó del ejército estadounidense para unirse a las filas mexicanas
Bryce Echenique formó parte de una triada de grandes escritores peruanos considerados entre los narradores más destacados de la segunda mitad del siglo XX en Hispanoamérica
Durante 25 años ha dirigido la Banda Sinfónica Juvenil de Santiago de Querétaro y ha sido testigo de cambios en las condiciones de las mujeres, aunque reconoce que aún quedan retos por afrontar
Yo no quiero ser Desdémona, idea original y dirección de Angélica Rogel, es la nueva producción de Atabal Creación Artística AC, obra donde un grupo de tres actrices y un actor cuentan la historia de Otelo de Shakespeare, pero desde el punto de vista de Desdémona, mujer que muere asesinada a manos de su esposo envenenado por los celos.
El texto fue creado en un proceso de análisis de diferentes versiones editoriales de Otelo, ejercicios de improvisación a partir de las escenas originales y la escritura de los momentos clave para que se desarrollara la historia, la cual se construyó mediante el trabajo creativo y colectivo de once integrantes de Atabal durante el taller de dramaturgia que la misma Angélica Rogel impartió.
Con el taller también vino la reflexión. Como hombre, a pesar de pertenecer a la comunidad LGBTTTIQ -por lo cual también he padecido algunas malas experiencias- y de estar a favor en la igualdad, la libertad, el respeto y la tolerancia, me di cuenta de que no basta con ser simpatizante y estar en pro de ciertas causas sociales, en este caso, al feminismo.
Había cosas que no sabía, otras en las que difiero, otras que no entendía. Nuestra cultura está inevitablemente impregnada del patriarcado y del machismo, así es como está construido el orden político y social mundial. Por lo tanto, puedo reconocer ciertas ideas o actitudes machistas en mí mismo. Me rehusaba a creer, que existen hombres que ignoran ser machistas o sexistas, que es algo del inconsciente, que no se dan cuenta.
A partir de un amplio análisis a mi persona, caí en cuenta, una vez más, de la importancia del arte y la lectura para el desarrollo humano, ¿qué sería de mí si desde pequeño no hubiera tenido contacto con el teatro? ¿si no hubiera crecido escuchando e idolatrando a Tori Amos? Estos fueron dos aspectos que me alimentaron de cierta sensibilidad y apertura a diferentes realidades y puntos de vista.
Actualmente estoy leyendo Feminismo para principiantes de Nuria Varela, como parte del material de investigación que me propuse estudiar. Con su fácil lectura, nos abre los ojos a años de lucha del movimiento, que comenzó a generarse desde la Ilustración, y a las conquistas que están por venir, pasando por todos los tópicos relacionados.
Sinceramente me estaba resistiendo a leerlo hasta después del estreno de Yo no quiero ser Desdémona, en donde personifico a Otelo. No quería que el personaje se “contaminara”, ni se viera afectado tratando de comprender el feminismo; el personaje no tiene la culpa de que el actor no pueda diseccionar su pensamiento tan rápido. La primera vez que se marcó la primera escena de violencia sutil e implícita, sentí malestar al simular la agresión a una de mis compañeras; la sola idea de tener que potenciar la violencia conforme se desarrollara la obra, me causaba náusea.
Entonces, necesitaba comenzar el proceso de creación del personaje a partir de mí mismo, de lo que soy, de lo que sé e ignoro, de todas mis dudas y preguntas. Me interesa más explorar la intolerancia y la ignorancia (no como práctica, sino a nivel sensorial y cognitivo), algo que me permita plantar y fortalecer al personaje, aislarlo del actor, abordarlo en su complejidad y contradicción, pero con el debido cuidado de no provocar una empatía que inspire lastima o justifique al personaje.
La ficción permite abordar cualquier tema desde cualquier ángulo dependiendo de la tesis a tratar del proyecto en cuestión. Actualmente existe una gran cantidad de telenovelas, series y películas con una gran carga de violencia pero con una visión romántica de los hechos. Un caso muy sonado, que ha generado controversia, es el de la serie You, un melodrama estadounidense que cuenta la historia de amor obsesivo en torno al cual el mismo protagonista del personaje acosador y asesino, ha comentado en Twitter y ha pedido a los fans no sublimar a su personaje.
Otro hecho: un día después del estreno de nuestra puesta en escena, a unas cuadras del Museo de la Ciudad, en los festejos del Pañuelooza, fiesta de morras para morras durante Día Mundial de la Mujer, durante el festejo algunas participantes fueron acosadas y violentadas por tres hombres “que iban pasando por ahí”. Por todo esto, se reafirma nuestro camino al elegir este proyecto bien orquestado por Angélica Rogel que lo ha llevado a otros niveles entre la realidad y la ficción.
Así se potencian los compromisos de Atabal con su proyecto “Por una cultura de paz”. Obras como: Dios es un bicho que trata la discriminación y la libertad de creencias, El misterio del pizarrón que habla sobre el amor por la familia, No tocar que aborda el abuso sexual en la infancia o Id descalzos que conecta con la paz espiritual y el medio ambiente, se vuelven un discurso propio y coherente.