La esposa de Enrique no quiere ser princesa
Los tiempos han cambiado y hay quien decide que las estrictas reglas y la presión a la que aún están sujetas algunas monarquías no encajan en su proyecto de vida
Manuel Noriega /EFE
La pareja había expresado su intención de ser económicamente independientes, aunque, según las informaciones, su retribución por este trabajo sería donado a una organización no gubernamental.
Markle volvería así a la profesión que le dio la fama y la independencia. La ahora duquesa de Sussex soñaba con (y peleaba por) la igualdad de género, la no discriminación racial y otras luchas sociales más que con coronas y protocolos.
¿MODERNA VERSIÓN DE GRACE KELLY?
Considerada como una versión moderna de Grace Kelly, Meghan Markle nació el 4 de agosto de 1981 en un barrio próspero de los Ángeles. Su madre es Doria Ragland y su padre, Thomas Markle.
Cuando era pequeña acudió a una escuela privada de Hollywood y, según la BBC, se involucró desde temprana edad en la lucha por la igualdad de género y otras cuestiones sociales.
Continuó con sus estudios en un centro católico llamado Immaculate Heart High School.
Después de superar esta etapa de su educación, apostó por un doble grado en teatro y relaciones internacionales en la Northwestern University in Evanston, Illinois, según la página oficial de la familia real británica.
Durante sus estudios universitarios, la duquesa de Sussex hizo prácticas en la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, Argentina, donde aprendió a hablar español.
Sin embargo, el papel que más reconocimiento y trascendencia pública le ha dado ha sido el de Rachel Zane, de “Suits”, a la que encarnó durante siete temporadas.
Esta era una serie de abogados estadounidenses que se estrenó en junio del año 2011.
INDEPENDIENTE, FEMINISTA Y COMPROMETIDA.
Meghan Markle, duquesa de Sussex, mostró un interés por las causas sociales desde muy temprana edad.
“Mujeres en toda América pelean contra la grasa de ollas y sartenes”, esta fue la frase protagonista de su primera acción por la igualdad de género.
También está involucrada en diferentes programas como One Young World, un fórum que reúne a jóvenes líderes para encontrar soluciones a los principales retos actuales. También es embajadora de la organización caritativa World Vision desde 2016.
Markle formó parte, además, de ONU Mujeres como defensora para la participación política y liderazgo de las mujeres, en 2015.
“Estoy orgullosa de ser mujer y feminista”, dijo en el día internacional de la mujer en la ONU, el mismo año.
EL ACOSO DE ALGUNOS MEDIOS.
Con la decisión de la pareja, algunos tabloides, en la línea que mantenían desde hace meses, han señalado a Markle como la única responsable de la decisión y han vertido sobre ella críticas, para muchos, cargadas de paternalismo, machismo e, incluso, racismo.
El New York Post, por ejemplo, tituló la información con un “Megxit”, en letras grandes, haciendo un juego de palabras con el denominado Brexit (la salida del Reino Unido de la Unión Europea).
Sin embargo, esta reacción por parte de la prensa más sensacionalista y de algunos estratos de la sociedad no es nueva.
Después de que se hiciese oficial su relación, se publicó un comunicado para intentar frenar la línea que había tomado la prensa amarilla.
Poco antes de la boda, la asistencia o no asistencia de su padre al enlace volvió a alimentar las especulaciones y las publicaciones sensacionalistas y de mal gusto.





























