Ambulantes se rehúsan a abandonar el Centro
Se instalan en las calles de Francisco I. Madero, Allende, Juárez y en el perímetro del jardín Zenea
Lorena Sandoval / Diario de Querétaro
El comercio ambulante en el perímetro del Jardín Zenea y la calle Francisco I. Madero, en pleno corazón del Centro Histórico de Querétaro, se mantiene presente con sus puestos.
A lo largo de la calle de Juárez y media cuadra en dirección a Ignacio Allende, estos vendedores improvisados se han hecho un espacio para exhibir sus productos.
Para algunos turistas y residentes, la presencia de los ambulantes resulta conveniente, ya que tienen fácil acceso a estos productos artesanales sin necesidad de entrar a tiendas formales.
“Es más fácil encontrar un recuerdo aquí sin recorrer tanto”, comentó una turista proveniente de la Ciudad de México.
Sin embargo, no todos ven con buenos ojos la permanencia de estos comerciantes informales.
A decir de estos comerciantes, la presencia de ambulantes no solo afecta sus ventas, sino que también contribuye al deterioro de la imagen de la ciudad.
Las lonas colgadas en varios puntos de la zona tienen el siguiente mensaje: “Exigimos que retiren el ambulantaje informal, ya basta”.
Durante el recorrido, el equipo de Diario de Querétaro también detectó la presencia de dos inspectores municipales que parecían estar contando el número de vendedores ambulantes instalados en las inmediaciones del Jardín Zenea.
Esta actividad podría sugerir que las autoridades locales están comenzando a tomar medidas más estrictas respecto a la cantidad de puestos que se permiten en la zona, aunque hasta el momento no se ha hecho un anuncio oficial al respecto.
Algunos transeúntes también han expresado su incomodidad por el desorden que provoca el ambulantaje en el Centro Histórico.
“Sabemos que tienen que trabajar, pero la zona se ve sucia, y a veces es difícil caminar por aquí con tanta gente vendiendo en la calle”, comentó una residente de la zona.




























