Boyé sedujo con su barbacoa y pulque
Celebran a San Antonio de Padua con su gastronomía
Eduardo Hernández
CADEREYTA DE MONTES, Qro.- Las tradiciones, costumbres y la identidad de Boyé se pueden saborear en un taco de barbacoa y un trago de pulque, aseguran algunos de los habitantes que se organizan para recibir a queretanos y foráneos en una fiesta que se realiza en honor a San Antonio de Padua.
La Feria de la Barbacoa y el Pulque es conocida como tal desde el 2000 y los pobladores recuerdan un gran cambio a partir de la aparición de las redes sociales y la difusión en otros estados.
La economía se ha fortalecido y cada uno de los cuarenta productores de barbacoa prepara la carne hasta de siete borregos por día, mientras que los que se dedican a la venta de pulque llegan a preparar hasta dos mil litros para los cinco días de fiesta.
Hoy los casi dos mil habitantes no se tienen que enfrentar a dificultades como la falta de agua, electricidad, el uso de burros y mulas como transportes de carga y falta de difusión, aunque el sabor y el olor de la barbacoa es el mismo que emanaba de los hoyos en la tierra el siglo pasado, recuerdan.
José Alfredo Vázquez Palomares, delegado de Boyé, asegura que a pesar de que sólo se cuenta con cinco stands oficiales de pulque y curados el número de vendedores de esta tradicional bebida es casi imposible de contar, pues casi en cada hogar hay un productor que aprovecha los días festivos para vender.
Esta celebración también permite reforzar la economía de las comunidades aledañas, tales como Los Maqueda, Villa Guerrero, Pathé, entre otros, quienes están acostumbrados a recibir la visita de miles de capitalinos y extranjeros que vienen para disfrutar una tradición queretana con más de un siglo de historia.
Tan sólo el último día se suman hasta 25 mil personas que se conjugan en un mar humanidad que pugna por servirse una probadita de Cadereyta; para darles cabida hay alrededor de 10 estacionamientos con capacidad para seis mil coches y muchos otros caminando desde el pie de la carretera, hasta donde llega el aroma de la carne recién horneada.
EL PULQUE Y LOS CURADOS
El amigo Juan, el amigo Poncho y Óscar Morán son sólo algunos de los productores más conocidos por la calidad de sus bebidas y por la calidez de su trato, “Lo que nos distingue es que trabajamos todo el año, producimos alrededor de dos mil 500 litros para toda la fiesta”, comparte el amigo Juan.
Este negocio es atendido por 10 integrantes de la familia de Juan, quienes se levantan desde las cuatro de la mañana para que a las ocho estén listos los curados, una gran actitud acompaña cada mililitro que se vacía en los coloridos jarros de barro durante todo el día.
Las celebraciones religiosas inician desde las cinco de la mañana con repique de campanas y continúan a lo largo del día con salva de cohetes, recibimiento de peregrinaciones, cabalgatas, despedida y llegada de imágenes, así como santas misas.
Este domingo acudirá el obispo de Querétaro, Faustino Armendáriz, a oficiar la misa con la que concluirá esta celebración en la que todos los queretanos y forasteros son bienvenidos.























