Devoción por San Judas en San Pablo
Veneran al patrono de las causas difíciles con un colorido tributo que incluye danzas, murales, música y comida
Alejandro Payán Vázquez/Diario de Querétaro
La fuerte devoción del pueblo católico es una muestra clara y latente de las costumbres y tradiciones, en las colonias y comunidades en las cuales aún se preservan en festejos importantes como en San Pablo, donde los vecinos de una manera muy colorida dan gracias a San Judas Tadeo, patrono del trabajo, de las causas perdidas y difíciles.
El copal con incienso, los danzantes apaches y una pequeña banda de guerra abren paso, es un festejo sencillo pero muy significativo para la colonia, todos van orando y pidiendo la intercesión de San Juditas, lo besan y se persignan, las causas son diversas.
Con el paso de los años la tradición de vestirse con la túnica blanca y verde ha ido cambiando, ahora la gente usa playeras, sudaderas o gorras con la imagen del santo, la portan todos con mucho orgullo y dignidad para reconocer que a él le guardan agradecimiento y le encomiendan su causa.
ORIGEN EN SAN PABLO
María Juana Granados Salinas danzante devota de San Judas Tadeo pidió por la salud de su hija menor, quien sufrió una fractura y tuvo que ser intervenida, todo salió bien y desde hace ocho años acompaña la imagen que recorre toda la colonia.
Se viste para agradecer
En el corazón del barrio de San Francisquito o “San Pancho”, como se le conoce entre los que aquí viven está Enrique Antonio Ramírez Ortiz, mejor conocido como “El Buki” o “El Gallo”, año con año se viste de San Judas Tadeo y acude caminando a la Noria, el templo ubicado sobre la autopista 57.
Explica que San Panchito es uno de los barrios que vive con más fervor la devoción hacia San Judas, el cual durante todo el mes de octubre se adorna de verde y blanco, muchos empiezan a organizarse para los rezos y velar la imagen del patrono de los comerciantes.
“Fue una manda, una promesa, yo me encontraba en una situación muy difícil, prácticamente hasta el suelo y fue que una persona un amigo me regaló la oración a San Juditas y fue ahí donde me fui apegando y prometí hacerlo un año, pero lo voy a llevar cada año hasta que Dios me lo permita”.
Taquero de oficio, en la esquina de Insurgentes y 21 de marzo tiene un pequeño altar dedicado a San Judas, pero lo que más llama la atención es la vestimenta que manda a hacer con una costurera del mismo barrio.
Ahora cada año peregrina desde San Panchito hasta la Noria, una caminata de dos horas que realiza con la fe y la intensión de darle gracias a su intercesor, San Judas, por la oportunidad de salir adelante y que no le falten clientes.
































