diariodequeretaro
Localmartes, 31 de octubre de 2017

En toda la extensión de la palabra leer

El libro de cabecera

Redacción

Por Carlos Campos

De acuerdo al diccionario de la Real Academia, inferir es deducir algo o sacarlo como conclusión de otra cosa. Si se ve el rostro sonriente de una persona se infiere que está contenta. Tómese la molestia, mi caro lector, de leer el siguiente ejemplo:

"dirigieron su atención y concentraron sus esfuerzos en el estudio de las sociedades animales para inferir principios y establecer conclusiones aplicables a las sociedades humanas”.

El ejemplo anterior refleja la manera en la que se extrae un juicio o conclusión a partir de hechos, proposiciones o principios, sean éstos generales o particulares.

Algunos sinónimos para inferir son deducir y colegir.

Sírvase el lector a leer el cuento El zar y la camisa de Lev Tolstoi. Posteriormente, resuelva el siguiente cuestionario.

Había una vez un zar que estaba muy enfermo. Un día hizo saber a sus súbditos:

– “¡Daré la mitad de mi reino a quien me cure!”.

Entonces todos los sabios se reunieron para tratar de curarlo, pero ninguno supo cómo hacerlo. Sólo uno de ellos, muy anciano, les comunicó:

– Haced saber al zar que únicamente existe una forma en la que podría recuperar la salud: “Si se encuentra un hombre feliz sobre la tierra y le ponen su camisa al zar, este se curará”.

Un día, el hijo del zar pasó por delante de una pobre choza y oyó que en su interior alguien exclamaba:

– “Gracias a Dios he trabajado, he comido bien y ahora puedo acostarme a dormir. Soy feliz, ¿qué más puedo desear?”

El hijo del zar se llenó de alegría e inmediatamente ordenó que le trajeran la camisa de aquel hombre, para llevársela a su padre, y que le dieran a cambio de todo lo que quisiera.

Los soldados entraron a toda prisa en la choza del hombre feliz para quitarle la camisa, pero se sorprendieron al descubrir que aquel hombre era tan pobre, que ni siquiera una camisa tenía.

Cuestionario:

¿Quiénes son los personajes de la historia?

¿En qué lugar suceden los hechos de la historia?

¿En qué situación encontramos al zar al inicio de la historia?

¿Qué propone el zar?

¿Qué iban a hacer los enviados?

¿A quién escuchó el hijo del zar?

¿A qué hora del día lo escuchó?

¿Qué sintió el hijo del zar?

El anterior es una invitación para ejercitar el nivel inferencial de la comprensión lectora. También, por qué no, es una oportunidad para practicar el ejercicio en familia.

El desglose de los resultados en el área de Lenguaje y Comunicación (ámbito que nos ocupa en este humilde espacio de disertación) queda de la siguiente manera:

Nivel I, 33.9%: “No identifican la postura del autor en artículos de opinión, ensayos o reseñas críticas; ni explican la información de un texto sencillo con palabras diferentes a las de la lectura”.

Nivel II, 28.1%: “Identifican ideas principales que sustentan la propuesta de un artículo de opinión breve, discriminan y relacionan información oportuna y confiable, y la organizan a partir de un propósito”.

Espero que usted, caro lector, haya inferido que la oportunidad para leer a Tolstoi en familia necesita, por tanto, complementarse con las respuestas al cuestionario. Van las respuestas:

@doctorsimulacro

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