Encabezan seminaristas baile, cantos y selfies
De sorpresa se les pide subir al escenario a bailar y cantar
Zulema López
Es un reto atender a tantas personas, por lo que su equipo se levanta a las 4 de la mañana para llegar con un día de anticipación al paraje donde estarán los fieles, preparar todo y empezar puntualmente a darles alimentos, labor que realiza desde hace 17 años.
No sabe a cuántas personas atiende su equipo de nueve personas, pero sabe que en cuanto acabe la misa deben correr para alimentar a todos ese cambiante número que se presenta al comedor, pero gracias a Dios, nunca se ha quedado una sola persona sin comer.
“Mañana les vamos a dar carnitas en salsa verde; lo que sí no nos perdonan a diario son los chilaquiles, el huevo y los frijoles”.
Explica que la atención se da gracias a una porción del dinero que aportan los fieles en la compra de sus distintivos y que tras atender al último comensal, rápidamente recogen los artículos, para permitir que la Comisión de Ecología deje el prado libre de basura.























