Localjueves, 29 de junio de 2017
Epigmenio González e Ignacio Pérez, héroes de la Independencia
Estudio biográfico y crítico
Redacción

Al mirar el libro por primera vez, supuse que sería uno más que nos daría a conocer pasajes épicos de ambos personajes y que vendría a fortalecer el mítico panteón de héroes queretanos, enriqueciendo la memoria y el imaginario colectivos con hazañas de estos personajes casi olvidados, para que las presentes y futuras generaciones dejen de creer que se trata simplemente de nombres de calles o delegaciones políticas.
Bien pronto me percaté de mi error y descubrí que en realidad se trata de un libro singular que invita a la reflexión, sobre todo acerca de la forma en que se crean los héroes, su lectura nos lleva a conocer los intrincados procesos de creación de discursos exultantes que transforman a las personas comunes en personajes dueños de cualidades y atributos extraordinarios, todo ello mediante la generación de discursos maniqueos y artificiosos que son el medio a través del cual son colocados en los más elevados altares de la historia patria oficial. Los héroes vistos así, parecen seres inmaculados y poseedores de todas las virtudes conocidas, lo que a mi juicio los aleja de nosotros los simples mortales.
En lugar de contribuir a esa parafernalia, la obra nos invita a desmitificar al héroe, a desaparecer al personaje mítico construido a base de palabras. En sus páginas, conocerán a Epigmenio González e Ignacio Pérez, dos queretanos comunes, dos personas que contribuyeron no solamente con sus acciones extraordinarias, sino con su cotidiano quehacer al enaltecimiento de este jirón de la patria. Cito al propio autor para comprender mejor el propósito de esta obra: “El conocimiento histórico no puede reducirse solamente a las grandes hazañas, a los grandes acontecimientos, como si los héroes no hubieran tenido una vida social. Debe tomarse en consideración que esas hazañas y esos acontecimientos fueron realizados por personas de carne y hueso que tenían una vida cotidiana real, no imaginaria. Conocer su vida, nos permite dejar de mitificarlos, y nos ayuda a comprender que sus vidas particulares no demeritan sus acciones heroicas”.
Esta obra cimbrará la historia local pues las revelaciones que hace José Martín cambiarán sin duda alguna la percepción que hasta hoy tenemos acerca de nuestros héroes, pues deja en claro muchas cosas que hasta ahora suponemos que sabemos de ellos, porque el discurso histórico está conformado no por los propios actos en sí mismos, sino por la interpretación que alguien hizo de ellos, exaltándolos con grandilocuencia y magnificándolos. Aquí no encontraremos ese tipo de ligerezas, lo que Hurtado Galves escribió lo sostiene con documentos que hasta hace poco eran desconocidos.
Durante mucho tiempo, acudió metódica y sistemáticamente a distintos reservorios documentales y con esa rigorosa disciplina de investigador que le caracteriza, hurgó en los fondos archivísticos hasta que consiguió encontrar documentos de incalculable valor histórico, elementos irrefutables, fuentes primarias que analizadas objetivamente, arrojaron una nueva historia de ambos personajes.
La historia misma es un ente cambiante y dinámico en cuanto a que nuevos descubrimientos y evidencias nos demuestran que actos o acontecimientos ocurrieron de manera diferente a lo que hasta hoy sabemos, de tal forma, esta obra nos permite conocer una nueva historia, y seguramente en el futuro próximo, ésta volverá a cambiar.
Celebro la aparición de esta publicación del Fondo Editorial de Querétaro cuya portada resulta atractiva para quienes gustamos de la historia, aunque lamento que haya tardado alrededor de seis años en realizarse. La obra consta de doscientas cincuenta y seis páginas y el tiraje fue de mil ejemplares, está escrita con el rigor académico característico de José Martín Hurtado pero con un lenguaje asequible.
El autor dividió a obra en cinco partes, la primera la dedica al Discurso histórico y en el desarrollo del mismo, el autor desmitifica al héroe e invita al lector a verlo como un sujeto histórico, sin la parafernalia institucional; en la segunda parte se ocupa de Epigmenio González y de forma sencilla nos acerca a la persona que fue, a sus actividades cotidianas y a su vida personal, arrojando datos que contradicen a quienes hasta hoy habían sido sus biógrafos; en la tercera parte aborda a Ignacio Pérez y desde mi punto de vista es la más controversial, puesto que echa por tierra argumentos esgrimidos por personajes de la crónica que gozan de un prestigio mayúsculo entre los queretanos, pero no solo eso, sino que invita al lector a revalorar el concepto que tenemos de héroe, basados en las acciones que deben ser consideradas para alcanzar este honor; la cuarta parte es un acercamiento crítico que nos lleva a realizar una interpretación de lo que hicieron los héroes, pero desde los hechos, no desde el discurso; por último, la quinta parte se conforma por los anexos, los documentos que dan testimonio y fortaleza a lo dicho por Hurtado Galves, treinta y tres facsímiles que incluyen paleografía para facilitar la lectura.
En conclusión, es una obra completa y carente de ripios que nos proporciona como ya dije antes una nueva visión no solamente de Epigmenio González e Ignacio Pérez, sino de varios héroes de nuestra vasta historia local y nacional, su lectura es altamente recomendable pues con objetividad y sin anacronismos, nos acerca a conocer de cerca a estos hombres y a analizar las acciones que les valieron el calificativo de héroes.