Hemos perdido nuestro Centro Histórico, acusan vecinos
En ese corredor comercial viven 50 familias, quienes enfrentan la invasión de antros y negocios que operan hasta la madrugada
Miguel Gallardo / Diario de Querétaro
“Hemos perdido nuestro Centro Histórico, ya no es lo mismo de antes, y hemos tenido este problema desde hace más de 18 años, sin que nadie nos dé una solución”, afirmó Norma Leyva, quienes presidenta del comité de vecinos de 5 de Mayo.
“Ya metimos escritos en varias ocasiones; incluso, una vez nos dijo un funcionario de otra administración que si no nos parecía que nos cambiáramos de casa”, argumentó Norma Leyva.
Indicó que hay quienes han querido usar las terrazas para hacer eventos; es decir, en un segundo piso, lo que para ella no tienen el soporte necesario para que haya gente, equipo y el mismo peso de la estructura que es antigua.
Norma platicó ser originaria de la ciudad de Querétaro y pertenecer a una de las primeras familias que habitaron el Centro Histórico, por lo que han visto esa transformación que ahora les ha trastornado su estilo de vida.
“Queremos seguridad y un mejor estilo de vida, porque para nosotros ya no es como antes. Ahora es un malestar de todos los días”, añadió.
Uno de los vecinos de norma, quien se unió al reclamo, refirió que en un inicio los encargados de los bares y antros se comprometen a no hacer ruido, pero apenas no pasa un mes cuando ya sacan sus bocinas para darse a conocer.
“No colocan un aislante, aire acondicionado o doble puerta, para que no se traspase el sonido. Eso no les interesa, ni se preocupan por el bienestar y el respeto hacia quienes vivimos aquí”, aseguró.
Pero las cosas van más allá cuando comparte que el ruido no sólo proviene de los negocios de la misma calle, sino que éste puede escucharse desde las calles aledañas.
“Hay vecinos que en la parte de atrás tienen a otro negocio con ruido; entonces, si no es por un lado es por otro, pero es cuento de nunca acabar”, expuso.
Entre tanto, Nora Leyva atiende su negocio de curiosidades, copias y algunos dulces, en donde es saludada por personas que pasan por la banqueta, con las cuales se puede apreciar la buena relación que tiene con la gente.




























