Historia de una emprendedora en Hércules
Doña Asunción lleva 14 años con la venta de tortillas y nopales
Zulema López
Las mañanas de Asunción Martínez inician a las 03:00 horas, cuando deja su casa para ir al molino para tener materia prima para las tortillas que, diariamente ofrece en la capital queretana.
Es habitantes de Hércules por adopción, pues ya todos los vecinos la reconocen como suya, pues desde hace más de 14 años llegó a ofrecer sus tortillas hechas a mano y los nopales que cosecha de su huerta.
Ocupa el mismo espacio en el que, por años, se colocó su suegra, pero así no fue como empezó, pues fue su abuela quien por primera vez la invitó a cortar nopales y vender tortillas, aunque esto en el mercado de La Cruz.
Diariamente sale de su casa en Hacienda del Lobo, El Marqués, pues no puede ser competitiva en un lugar dónde “toda la gente” vende lo mismo.
Antes de decidirse a vender de manera regular también optó por realizar aseo en una casa, pero cada que “se fastidiaba” regresaba a vender y viceversa.
Su hermana María la ayuda a elaborar las tortillas cuando la ve muy agobiada; también recibe apoyo de su sobrina Gloria, esposa de uno de sus sobrinos.
Narra que por su edad también hay días en los que no puede acudir a vender, momento en el que la suplen sus hermanas Ester y Susana, pues de los seis hijos cuatro se dedicaron a hacer tortillas y uno se dedicó a la compra y venta de animales























