La búsqueda de visibilidad en la marcha del orgullo trasciende lo simbólico, pues los participantes de la comunidad encuentran en la indumentaria un medio para ejercer su libertad, lo que convierte la adquisición de artículos en un acto de resistencia y reafirmación de identidad en Querétaro
Hacienda Jurica no solo albergó a la selección de Dinamarca durante la justa mundialista de 1986; la emergencia logística de la época forzó una convivencia inédita con el equipo español, lo que generó una rivalidad deportiva que se disputó entre los jardines y habitaciones de este recinto queretano