“La forma de trabajo”, explica Ramsés, “es conocernos, reconocernos, partir de qué les aqueja, qué no les gusta de su sociedad, qué opciones hay y qué respuestas”.
Fotos Miriam Martínez y cortesía de la Casa de Cultura de Jalpan
Las movilizaciones convocadas por colectivas feministas contemplan dos salidas durante la tarde del domingo 8 de marzo y actividades culturales al finalizar los recorridos.
El Servicio Meteorológico Nacional advierte sobre la llegada de un nuevo sistema frontal que provocará chubascos, rachas de viento y temperaturas mínimas de hasta 0°C en zonas serranas de la entidad
Afirma Georgina Guzmán que no han recibido documentación que avale la solicitud de evitar analizar las cuentas del municipio con el que tiene conflicto de intereses
Más allá de su estatus como pueblo mágico y destino turístico consolidado de los municipios serranos, la vida cotidiana de los pobladores de Jalpan de Serra se define por su trabajo diario, sus estrechas relaciones entre sí tanto con los que viven en la cabecera como con aquellos que van y vienen de las comunidades u otros lugares lejanos (incluyendo Estados Unidos) y, en un lugar preponderante, mantener viva su rica tradición cultural que integra música, canto, gastronomía y devoción. Un ejemplo palpable es el festival que toda la comunidad organiza para festejar a su santo patrono, Santiago, puntualmente en julio desde hace 18 años. El 25 de julio por la mañana, Santiago Apóstol sale de la misión de Jalpan hacia la comunidad de Puerto de Ánimas, es velado y regresa a su altar para la misa de las 18 horas. La comunidad con música, cuetes, flores y devoción lo escolta durante el trayecto y se organiza para que dos bandas de viento lo acompañen y reciban. Después de la misa, la fiesta continúa en el jardín principal. Este año, tuvo a don Guillermo Velázquez más una topada que se prolongó hasta las 4 de la mañana entre Toño Jiménez y sus atrevidos de la Sierra contra Tobías Hernández y sus huapangueros.
“Nuestro festival es uno de los pocos cuya vocación nació y sigue siendo netamente cultural” afirma Hugo Márquez, director de cultura del gobierno municipal “es organizado por las familias a la par de la fiesta patronal del 25 de julio y toda la comunidad se coordina para aportar algo”.
Hoteleros, restauranteros, transportistas, etc. se unen con la intención de definir la logística de los grupos invitados que en esta edición se dividió en compañías de teatro de la capital queretana como Atabal, La Gaviota, Mitote, grupos potosinos como estado invitado y el infaltable huapango.
Sin embargo, al terminar el festival, la vida artística de la ciudad continúa: cada sábado hay una presentación en el jardín principal de diversos géneros; además, desde el centro cultural dirigido por Wilmer Olvera Ramos, el Museo Histórico de la Sierra Gorda con Junípero Cabrera al frente y el gobierno municipal a través de su dirección de cultura con Hugo Márquez, articulan esfuerzos para consolidar una infraestructura artística disponible para la población de manera permanente.
El municipio otorga un recurso a la cultura por $950,000 anual y para pagar a los artistas locales y foráneos. “No es oneroso pero es suficiente para tener sábado con sábado una presentación artística en el Jardín Principal y apoyar las fiestas patronales con las actividades artísticas. En 2016 atendimos 320 eventos artísticos en un año, de todos los géneros y siempre huapango” detalla Márquez.
Por lo pronto, ya se gesta una compañía de teatro surgido desde el Laboratorio de Artes Escénicas dirigido por Ramsés Martínez; este laboratorio presenta desde 2015 la puesta en escena Elegir a estudiantes de educación media y media superior, con el fin no sólo de acercar el teatro a los jóvenes sino de provocar una reflexión sobre las problemáticas actuales. “Estamos forjando a un público educado, un ser social consciente que también aporta” afirma Ramsés Martínez en entrevista.
La juventud de Jalpan no tiene los problemas de las grandes ciudades, coinciden Márquez y Martínez. Sin embargo, sí hay alcoholismo, violencia de género, desintegración familiar y otros problemas que se han detectado a través de las actividades artísticas y las jornadas que se realizan en coordinación con el DIF y la Policía Municipal. Para prevenir, se apuesta por el arte.
En el nuevo centro cultural de Jalpan y en el Museo Histórico de la Sierra Gorda se ofrecen talleres de pintura, danza, manualidades y textil cuyos trabajos se exhiben en la plaza principal pues el objetivo, dice Hugo Márquez, es conservar la cohesión en la comunidad y apropiarse de los espacios públicos para el arte y la cultura. “Jalpan no tiene los problemas de las grandes ciudades pero sí hay alcoholismo y, ante la falta de oferta de actividades artísticas y de entretenimiento en los jóvenes, se cae en el riesgo de que este vicio aumente” argumenta el funcionario. “Estamos comenzando con el problema y estamos ya atendiéndolo pues no queremos que se nos pierdan las generaciones”. Por eso, desde el laboratorio de artes escénicas se trabaja con los diferentes públicos y ahí se abordan los problemas sociales que los mismos integrantes del grupo quieren llevar a la escena.
Así surgió la obra Elegir, que refleja problemas juveniles y se presenta ante un público joven. Actualmente se está montando Cosas de muchachos y será la primera puesta en escena de la recién integrada compañía Chamal, aunque la segunda del laboratorio. “Desde la comunidad se está gestando toda una plataforma cultural integradora y con diversidad de manifestaciones para tener artes escénicas de manera constante, formal y dinámica. No queremos forzar nada, queremos que la sociedad se incorpore y participe” explica Márquez.
El plan a mediano plazo del Laboratorio de Artes Escénicas es ofrecer cuatro obras simultáneas, es decir, tener una cartelera teatral. El nombre de la compañía es Chamal, que es el nombre del pan que alimentaba a los pames. Ramsés Martínez, su director, explica que el trabajo que realizan incluye a jóvenes y adultos. Además, Ramsés trabaja con los niños del albergue y da clases en el Colegio de Bachilleres de Jalpan a partir de este semestre con la pretensión de integrar también una compañía estudiantil. La materia de artes escénicas no se impartía desde hace nueve años. Luego de Elegir, la segunda obra del laboratorio es Cosas de muchachos de Widebaldo López y que aborda la premisa de ¿qué pasa cuando un joven toma la decisión errada?
“El proyecto es posicionar a la compañía como algo estable y ofrecer temporadas con cuatro puestas simultaneas” abunda Martínez. “Con los niños del albergue estamos preparando teatro para niños sobre ecología; el grupo de adultos está trabajando en crear una obra sobre lo que les aqueja y duele desde su existencia, aún no tiene nombre pero es un trabajo de creatividad y sensibilidad profundo. Y con el Colegio de Bachilleres será también un laboratorio y de ellos surgirá algo”. El teatro que pretenden montar es aquel que refleje los problemas de la sociedad. Para Martínez, esa es la opción para una sociedad como la actual y, particularmente, como la jalpense en la cual el público es exigente porque tiene sus raíces muy arraigadas. “El público de la Sierra no demanda cualquier cosa. Ellos tienen arraigado en su sangre el huapango y si les ofreces otra cosa debe ser muy bueno para aceptar dejar lo suyo para ver otra cosa. El huapango lo bailan y cantan, pero también reciben nuevas formar artísticas y las aceptan o no. Y hasta ahora no ha habido sábados culturales en los que la gente no se reúne en el jardín”.
Para el actor y director, quien también forma parte de Atabal Creación Artística, trabajar con niños, jóvenes y adultos, le da un panorama de aquello que les aqueja y puede llevar a la escena para conectar con el público, pues para él el instrumento del teatro siempre será de crítica. En este sentido, define que los niños de la Sierra Gorda se diferencian de los capitalinos porque son más físicos. “Normalmente los niños de ciudad están llenos de tecnología y ritmos más rápidos, están desconectados físicamente. Un niño de la Sierra juega con su cuerpo y objetos. La ventaja que tienen los niños de la ciudad es que pueden acceder a todo muy rápido, no hay que desear algo mucho tiempo. Los niños de la Sierra deben esperar y aprenden a trabajar y estar felices con lo que hay”.
En cuanto a los jóvenes, precisa “en Jalpan hay machismo y alcoholismo que van relacionados. Y al hablarles a los jóvenes de temas que ellos tienen dentro de su cotidianeidad pero les muestras que no debe ser así su realidad, hay una gran reflexión. Lo notamos en el silencio que se genera cuando en escena están esos momentos fuertes que te impactan y hacen reflexionar. El tema de la violencia a la mujer les hace reflexionar a todos”.
En cuanto al proceso de los adultos, ha sido a través del laboratorio en la casa de cultura con personas cuyas edades oscilan entre los 15 y los 54 años. Los temas que surgieron fueron violencia de género, corrupción, el amor de madre y codependencia emocional. “Queremos hacer temporadas largas, empezar en noviembre y cumplir con cada obra 50 representaciones” adelanta el director. El plan es empezar en noviembre e integrar todo el trabajo a fin de captar talentos que por no tener la opción del teatro de manera constante, se habían perdido. “En Jalpan es muy sencillo difundir el trabajo y que la gente se acerque porque el sentido de cohesión es muy alto: todos se conocen. Y si alguien está en algo, invita al otro. Afortunadamente, mucho de lo que se hace en la Sierra se sostiene porque la sociedad está cohesionada” finaliza.