La Peregrinación es renovación
Queretanos de todas las edades participan en la caminata, que hoy llega una vez más al Tepeyac
David Álvarez / Diario de Querétaro
María Guadalupe Juárez Martínez, otra ferviente peregrina, relata con emoción cómo cada año el camino hacia el Tepeyac significa una renovación espiritual profunda.
Para ella, caminar es una forma de adoración a la Virgen, una oportunidad para dejar atrás preocupaciones y enfermedades, concentrándose únicamente en la fe y la comunión con sus compañeros de peregrinación.
La peregrinación no solo fortalece los lazos familiares y comunitarios en Querétaro, sino que también crea un sentido de unidad entre miles de corazones que comparten un propósito común: honrar a la Virgen de Guadalupe.
A través de cada paso de los miles de peregrinos que recorren más de 200 kilómetros, se refleja una conexión profunda con lo espiritual y una tradición que perdura a lo largo del tiempo.




























