Historias peregrinas | Las caras de “La Pere”
Continúan su camino hacia la Basílica de Guadalupe hombres y mujeres en peregrinación, ya pisan terrenos del Estado de México
Armando Manzo
Son las 5:00 horas, la oscuridad todavía los envuelve, pero ya todos están activos, esperando el inicio de la marcha que los llevará a la Basílica de Guadalupe como “Peregrinos de Esperanza”.
Una hora antes dejaron el sueño. Es momento de recibir la bendición y comenzar con el rezo del santo rosario.
El caminar inicia, la ciudad de San Juan del Río todavía no despierta del todo, pero ya van avanzados en su andar hacia el campo donde presenciarán la eucaristía.
El camino tiene sus obstáculos debido a las recientes lluvias que han azotado los municipios donde han pasado, hay que sortearlos, aunque eso supone una demora en el horario.
Son las 7:00 horas y no faltan “los adelantados”, los que no forman parte de un grupo, los que no forman parte de la columna, pero su fe los lleva a seguir el camino peregrino.
La tradición de años va por la carretera, peregrinos de Guanajuato y de Querétaro llenan de pintorescas imágenes una de las carreteras más transitadas de México.
Mientras tanto, varios kilómetros adelante, la columna de las Peregrinas de Esperanza ya dejó atrás Palmillas y ya pasaron Polotitlán.
Vendedores de agujetas, de sombreros, de asientos plegables pasan entre las peregrinas ofreciendo sus productos al más puro estilo de partido de fútbol.
En el escenario aún no empieza la misa, pero hay un animador que, con música y cantos, crea coreografías para quitar el cansancio y causar una que otra risa entre ellas al ver que no les atinan a los pasos que les indican desde el entarimado.
El viento es frío, cala, pero con un café caliente, un tamal dorado o un taco de bistec se hace más soportable.
Son las 8:30, inicia la misa, pero no todas están atentas, hay muchas desayunando ya sea una quesadilla, un caldo de pollo o una torta de carnitas.
Mientras tanto, los hombres también han iniciado la ceremonia religiosa y se replica el mismo cuadro que con las mujeres, el lugar parece romería, pero eso no quita las ganas de decirle a Dios que están aquí gracias a Él.
Las misas terminan, hay que reanudar el camino, ellos hacia Polotitlán, ellas hacia Arroyo Zarco.
Licenciado en Ciencias de Comunicación. Experiencia en trabajo de reportero a pie, jefe de información y columnista












































