Suicidios, un mal social inexplicable
No ocurren por una situación única, aunque en muchos casos el factor común es la ansiedad o la depresión; hoy se conmemora el día mundial de la prevención del suicidio
Mercedes Rosales / Diario de Querétaro
Su padre murió cuando tenía 14 años y, fue hasta tiempo después, cuando el enojo que en ese momento sintió hacia él, cambió, al aprender a vivir con el dolor de la pérdida.
En el marco del día mundial de la prevención del suicidio, Marbella Espino Cortés, jefa del CESAM, explica que el suicidio no ocurre por una situación única y en algunos de estos casos, están presentes trastornos como la ansiedad o en muchos casos, la depresión.
“Hay otras personas que no tienen un diagnóstico crónico, pero probablemente sí están viviendo una situación de estrés agudo”, señaló.
Además, el consumo de sustancias cuando las personas tienen depresión o ansiedad, aumenta los riesgos para la ideación suicida.
PRINCIPALES CAUSAS
“No es necesariamente pensar en que hay más gente con intento suicida sino que estamos detectándolas más”, argumenta.
NO MINIMIZAR
“Lo primero es hablarlo con las personas que tengas cerca, tus amigos, tu familia, buscar una manera de expresarte”, explica a Diario de Querétaro, un testimonio anónimo, al señalar que es importante acercarse a alguien cuando una situación nos sobrepase.
“Las personas que te quieren, van a tratar, por lo menos, de ayudarte y sino, conducirte a quién te puede ayudar”, dice.
Después del fallecimiento de su padre, recibió una terapia psicológica infantil, que desde su punto de vista no “atacó el problema”; reconoce que la salud mental continúa como un tabú y es necesario tener más apoyo para las personas que sufren una depresión.
Espino Cortés coincide al indicar que es necesario pensar en el suicidio, sin estigmas, ni tabú, pues muchas personas que presentan ideas suicidas o de muerte, tienen miedo a expresarlo por sentir vergüenza o culpa.
“Esto es algo que nos invita a todos a reflexionar cómo acércanos al otro, al que está sufriendo, ser receptivos a los demás”, declaró.
Explica que si bien el sólo hecho de escuchar puede ser suficiente, es importante que se puedan acercar las personas a los servicios de salud mental y evitar revictimizar a aquellos que presentan ideaciones suicidas.
“Otro gran mito es pensar que las personas que lo dicen lo hacen para manipular y que quien se suicida no lo anda diciendo. Esto es un mito. Hay que atender, hay que escuchar a las personas”, recalca.



























