Misa Negra en Catemaco: así recibieron el primer viernes de marzo en el nuevo Templo Satánico [Fotos]
La tradición de la Misa Negra en Catemaco surgió en la década de los 70 por Gonzalo Aguirre Pech y se ha mantenido con el paso de los años
Miguel Salazar
Misa Negra en Catemaco, Veracruz
El anfitrión, el Brujo Mayor Enrique Marthen Berdón recibió a un sinnúmero de hechiceros, brujos y chamanes para adorar, invocar y jurar lealtad a Satanás, Rey de las Tinieblas.
En el ritual participaron también adoradores de Lucifer, de la Santa Muerte y de diversos demonios que fueron nombrados e idolatrados, ante una gran hoguera encendida en el centro del templo.
La Bruja Mayor, Reyna Isabel Martínez Méndez, también estuvo presente y explicó que el fuego purifica y convierte en cenizas lo que no beneficia en la vida.
Desde antes de las 22 horas de ayer, los seguidores y adoradores de Lucifer se reunieron en las inmediaciones del centro ceremonial, ansiosos de entrar al recinto para demostrar su lealtad al también llamado “Príncipe del averno”.
Al fondo y en la parte más alta del Templo Satánico, una cruz invertida sobresalía, iluminada por la intensidad del fuego y por la luz de una reluciente reflejada por una brillante luna.
Bienvenida en nombre de Lucifer
En cuanto se abrieron las puertas, los satanistas entraron a la sede del ritual, en donde el brujo y la bruja mayor les dieron la bienvenida, “en el nombre de Lucifer”.
Por medio de la lectura del Libro de Ezequiel, describieron la creación original y la caída del querubín protector, Satanás.
Sacrificio en honor a Satanás
Con el sacrificio de un macho cabrío, brujos, hechiceros, chamanes y todos los demás presentes demostraron su lealtad al Diablo, a la vez que le pidieron abundancia, poder, salud y sabiduría.
Los bramidos del animal retumbaron hasta el último rincón del centro ceremonial, mientras una daga consagrada terminaba con su existencia, durante los primeros minutos del primer viernes de marzo.
Poco a poco, los alaridos del macho cabrío disminuyeron, hasta que finalmente se apagaron, ante la complacencia de los satanistas.
La ofrenda al Demonio se llevó a cabo en una explanada aledaña al Templo Satánico, en donde también el Brujo Mayor derramó sangre humana consagrada, donada por fieles devotos, al pie de una cruz invertida.
Las danzas prehispánicas y la presencia de diversos demonios fueron constantes, ante el símbolo de Baphomet y el repicar de las campanas.
Herencia de los antepasados
El ambiente de penumbra, el humo de incienso y copal y los cantos rituales formaron parte de la escenografía que rodea estas prácticas heredadas por los antepasados de Catemaco.
De momento, el ambiente se sintió enrarecido; un ligero viento sacudió las ramas de los árboles e hizo que las flamas de las antorchas y veladoras que alumbraban el lugar se sacudieran.
El canto de los grillos y de las cigarras ocultas entre la vegetación le dieron un toque especial a la Misa Negra, en la que también se consagró un vino, como símbolo de paz, tranquilidad y de alegría.
La tradición de la Misa Negra en Catemaco surgió en la década de los 70 por Gonzalo Aguirre Pech y se ha mantenido con el paso de los años.
Lo anterior ha consolidando a Catemaco como un punto central de la magia negra en el país, con reconocimiento a nivel internacional.
La Misa Negra terminó alrededor de la 1:30 horas de este primer viernes de marzo, con la tradicional quema de un pentagrama invertido, que fue adorada por los satanistas, en la construcción del Templo Satánico.
MANTENTE INFORMADO DE ESTE Y MÁS TEMAS EN NUESTRO CANAL DE YOUTUBE ↓

































