Locallunes, 12 de mayo de 2025
¿Pasaste mucho tiempo parado? 5 remedios para quitar dolor de pies
Conoce los métodos recomendados por especialistas en ortopedia y podología
Anette Tejeda / El Heraldo de Chiapas
Conoce los métodos recomendados por especialistas en ortopedia y podología
Anette Tejeda / El Heraldo de Chiapas

Permanecer muchas horas de pie puede parecer una tarea cotidiana para quienes trabajan en oficinas, comercios, escuelas o en el sector salud, pero a largo plazo puede convertirse en un verdadero problema de salud física. El dolor de pies es una de las molestias más comunes en adultos jóvenes y mayores, especialmente entre quienes tienen rutinas extenuantes que implican estar parados durante varias horas sin el debido descanso.
Esta molestia no solo afecta el bienestar general, sino que puede influir en el estado de ánimo, en el rendimiento diario e incluso provocar otros problemas como hinchazón, calambres, fatiga muscular o alteraciones en la postura. Por ello, te compartimos cinco remedios eficaces y fáciles de aplicar para aliviar el dolor de pies tras un día largo y agotador.
Uno de los remedios más tradicionales y efectivos es sumergir los pies en una tina con agua tibia y sal de Epsom (o sal gruesa de cocina). Este baño ayuda a relajar los músculos, reducir la inflamación y promover una sensación de descanso inmediato. Se recomienda dejar los pies en remojo durante 15 a 20 minutos, preferentemente antes de dormir.
El masaje podal estimula la circulación sanguínea, alivia la tensión acumulada y mejora el estado de los tejidos musculares. Puedes hacerlo con las manos o con herramientas como rodillos de madera o pelotas de masaje. Utilizar aceites esenciales, como el de lavanda o menta, potencia el efecto relajante y proporciona una sensación de frescura.
Después de estar muchas horas de pie, es fundamental darle a los pies un respiro. Una forma sencilla es elevarlos por encima del nivel del corazón durante 15 minutos, lo cual reduce la hinchazón, mejora la circulación y evita que se acumulen líquidos. Puedes hacerlo colocando cojines debajo de las piernas al acostarte o recostarte en un sofá.
En muchos casos, el dolor de pies proviene del uso de calzado inadecuado, como zapatos muy ajustados, planos o con poco soporte. Optar por zapatos ergonómicos o con plantillas ortopédicas puede hacer una gran diferencia. Estas plantillas ayudan a distribuir mejor el peso del cuerpo y reducen la presión sobre los puntos de apoyo más sensibles del pie.
Realizar una rutina de estiramientos para pies y pantorrillas es clave para evitar tensiones musculares y mantener la flexibilidad. También existen ejercicios específicos que fortalecen los músculos del arco plantar, mejorando la resistencia a largas jornadas de pie. Algunos ejemplos son mover los dedos, levantar objetos con ellos o hacer círculos con los tobillos.
Los pies son la base del cuerpo humano y soportan todo nuestro peso a lo largo del día. Ignorar las señales de dolor puede derivar en lesiones crónicas, por lo que es esencial adoptar hábitos de cuidado diario. Si el malestar persiste, lo recomendable es consultar a un especialista en ortopedia o podología, para descartar problemas como fascitis plantar, espolones calcáneos o deformaciones óseas.
Según la Asociación Mexicana de Ortopedia y Traumatología (AMOT), el uso de calzado inadecuado y la permanencia prolongada de pie son factores de riesgo frecuentes para desarrollar lesiones musculoesqueléticas en pies y tobillos. Por su parte, la American Podiatric Medical Association (APMA) recomienda incluir baños calientes, masajes y ejercicios de estiramiento en la rutina diaria de cuidado personal para prevenir y aliviar el dolor.