Localjueves, 30 de enero de 2025
“Festival del Tamal y del Atol Tuxtleco”: sabor y tradición de Chiapas
Cocineras tradicionales muestra su sabiduría en la exhibición de tamales en el Parque Santo Domingo de Guzmán en Tuxtla Gutiérrez
Isaí Flores

Tuxtla Gutiérrez.- En el emblemático parque Santo Domingo de Guzmán, un grupo de cocineras tradicionales de Tuxtla Gutiérrez ha presentado una rica muestra gastronómica, exhibiendo una diversidad de tamales y atol, rescatando sabores ancestrales en un espacio que anteriormente era ocupado por migrantes en su ruta hacia Estados Unidos.
Marisol Cáceres, una de las participantes, comparte que entre los tamales ofertados se encuentran los de cambray, hoja de milpa, hierba santa, frijolito, patashete con chicharrón, pictes, de mole, entre otros. La elaboración de estos manjares es un proceso laborioso que inicia con la nixtamalización del maíz, seguido por su molienda hasta obtener la masa, la cual se trabaja con técnicas especiales para garantizar su sabor y textura. Cada variedad de tamal lleva ingredientes específicos que le otorgan su identidad única.
“La cabeza principal en la elaboración siempre es la jefa de la casa, y a ella se suman los hijos, hijas y nueras”, comenta Cáceres. Su aprendizaje ha sido una combinación de tradición familiar y formación en la Casa de la Cultura de Tuxtla Gutiérrez. Además, ha innovado en sus recetas, agregando ingredientes como la pepita de calabaza molida en el tamal de cuchunú. Su favorito es el tamal de cambray, que lleva pollo, aceitunas, masitas, huevo y un mole especial. Para la venta y la exposición, también destacan el tamal de bola y el de chipilín con pollo, muy solicitados por los clientes.
Otro de los productos estrella es el atol agrio, una bebida tradicional cuya preparación requiere una semana de anticipación. “Se deja remojar el maíz, luego se lleva al molino, se vuelve a remojar, se cuela y se coloca al fuego. En aproximadamente dos horas está listo, pero hay que estar meneándolo constantemente para que no se pegue”, explica la cocinera.
Estos alimentos, más que simples platillos, representan una herencia cultural que se mantiene viva a través del esfuerzo y dedicación de estas mujeres. Marisol Cáceres señala que, aunque no necesita anunciarse en redes sociales, sus clientes la buscan porque confían en la calidad de su cocina. Desde su hogar en Tuxtla Gutiérrez, continúa con la preparación y venta de estos sabores tradicionales, asegurando que cada pedido cumpla con las expectativas de quienes los disfrutan.