La cara oculta de las caravanas
En un contexto general de vulnerabilidad, migrantes de orientación sexual diferente son presa fácil del abuso y el comercio sexual
MANUEL DE LA CRUZ
Son mujeres y hombres que han cruzado la frontera y llegado a Tapachula, ciudad fronteriza con Guatemala y considerada un paraíso sexual en el sur de México, mientras que otros han logrado avanzar al Centro o Norte.
La desesperación es notable. El miedo y la impotencia, marca los rostros quemados de sol.
Algunos vienen con diagnóstico de VIH y eso los vuelve aún más vulnerables, no sólo por el riesgo que enfrentan durante el recorrido, sino por una cuestión de salud.
Para Rosario, madre y ama de casa, y Jorge López Samayoa, empresario tuxtleco, éste es un grupo de alto riesgo que atenta contra la “seguridad nacional” y la salud de los mexicanos.
El activista sostiene que con “Una Mano Amiga” muchos de los indocumentados han tenido acceso a servicios de salud, medicamentos e incluso agilización de algunos papeles, que de otro modo no obtendrían.
AL ACECHO
La Policía Federal y los agentes de Migración han instalado retenes en las carreteras y puntos claves en varios municipios.
Según Rosemary, una hondureña de 32 años de edad, muchos de sus compañeros han sido víctimas en algún momento de algún tipo de abuso de autoridad, maltrato, violencia física y sexual.
Ha sido testigo silencioso de violación sexual a damas migrantes, no precisamente dentro de las caravanas, pero sí por grupos que luego se apartan y continúan el viaje por ellos mismos.
Le ofrecieron vender drogas, pero venía huyendo de ese ambiente hasta que término aceptando dinero por sexo.
“Somos carne fresca”, dice Gustavo, de complexión delgada, piel blanca y brazos con cicatrices de cortadas que se ha hecho con navajas y cuya principal clientela, asegura, son hombres adultos.
LGBTTTIQ Y DERECHOS HUMANOS
Sin embargo, añade que en los últimos años han detectado que las pandillas, sobre todo en Honduras y El Salvador habían usado a la población “trans” para trata e incluso de mulas para el trasiego de drogas.
Un mes después “la madre le dijo que se regresara a México porque allá no podría vivir y aquí la tenemos de vuelta”.