Localviernes, 29 de diciembre de 2017
Pueblos indígenas demandan atención digna
Persiste la marginación y olvido: Santiago López Hernández
ISAI LOPEZ
[caption id="attachment_217211" align="aligncenter" width="800"] Foto: HUGO SÁNCHEZ[/caption]
Los pueblos y comunidades indígenas deben tener un tratamiento digno durante el 2018 en materia de obras públicas y servicios básicos, a 24 años de la insurgencia zapatista, sigue la marginación y olvido, las poblaciones asentadas en la selva Lacandona, rica en biodiversidad y la más apartada de la capital, sigue muy incomunicada, las condiciones de producción agropecuaria, de educación y de atención a la salud son muy deplorables, sostuvo el diputado local indígena tseltal Santiago López Hernández.
Expuso que la Federación no ha cumplido con los pueblos indígenas de Chiapas que representan el 30 por ciento de la población total (5.8 millones de chiapanecos) organizados en doce grupos lingüísticos, y que la mayor parte de la población indígena se encuentra en esa región, así como en el Norte, Altos, Fronteriza.
Según el legislador de Ocosingo, en Chiapas estamos rezagados más de 50 años en comparación con los estados del centro y norte del país, mientras que a nivel de micro, no hay capacidad financiera del Estado mexicano para atender las demandas de los pueblos tseltales, tsotsiles, zoques, tojolabales, choles, lacandones, cachiqueles, mochós, mame, chujes, jacaltecos y canjobales.
Necesitaríamos desglosar desde la Federación de manera especial la inversión pública para los pueblos originarios, a partir de 1994 a la fecha, el Estado mexicano no ha logrado mejorar las condiciones de vida de este sector de la población, el sexenio próximo tampoco será suficiente para atender los rezagos, si no hay respuesta para la atención y elevar el nivel de vida, los problemas sociales van a empeorar, reiteró.
Para los pueblos y comunidades indígenas no hay una rendición de cuentas de la inversión pública, muchos informes de gobierno son solo un protocolo, mientras que de los programas gubernamentales no se ve un aterrizaje, lo que genera conflictos sociales, la falta de respeto a los derechos, usos y costumbres, así como la imposición de colores en procesos electorales suscita encono, resaltó López Hernández.
Solo el municipio de Ocosingo, el más grande en extensión territorial, requiere de una inversión pública del orden de los 10 mil millones de pesos, para pavimentar sus caminos; de la cabecera municipal a San Quintín son 130 kilómetros, a El Calvario y a Santa Domingo más de 100, pero existen otros tramos de 20, 30, 40, 50 y más, que podrían sumar entre 600 y 700 kilómetros de caminos que necesitan atención, acotó.
Mientras tanto, en materia de educación hay un fuerte rezago, al igual que en salud, en muchas comunidades rurales a pesar de que se ha anunciado una fuerte presencia de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, persisten las casas de bajareque, pisos de tierra, muros de madeja, fogones en el piso, tanto en Ocosingo, como en Altamirano, Chilón, Marqués de Comillas, Benemérito de las Américas y Sitalá, la situación es deprimente, durante el 2018 debería ser prioridad en materia presupuestal y de obras, acotó.
“No se puede desestimar otro movimiento armado, de hecho los indígenas del EZLN siguen armados, los partidos políticos y los aspirantes a puestos de elección para los comicios del 1 de julio del 2018, deberían ahora plantear, no retórica, ni falsas expectativas, sino soluciones, los pueblos indígenas merecen respeto y atención”, concluyó.