Se acabaron las “chachas”
Acostumbradas a los bajos salarios y a sufrir vejaciones y discriminación, ahora las trabajadoras del hogar pueden reclamar legalmente mejores condiciones laborales
ISAÍ LÓPEZ
No son desconocidos los calificativos que se les lanza; desde el no ser reconocidas, al ser calificadas como empleadas domésticas, sirvientas, chachas, barrenderas y hasta “gatas”.
ORGANIZACIÓN, UN PROCESO COMPLICADO
Afirma que organizar a sus compañeras ha sido sumamente difícil, puesto que la mayoría tiene miedo; le ha tocado llorar cuando reparte sola los volantes y trípticos, convocándolas a organizarse para conocer sus derechos y exigirlos ante las autoridades y la sociedad.
“Me ha tocado caminar sola, sin dinero, a veces no he tenido ni para la combi; bajo el sol, lluvia y en la oscuridad, convocando a las mujeres a organizarnos para sembrar la semilla de la esperanza. Algunas compañeras me comentaban que no habría éxito”.
Dijo que se encontró con mujeres incrédulas; por un lado, comprenden que todos tienen derecho, pero a la vez, piensan que se impondría siempre la fuerza del más poderoso contra el más débil, el patrón contra el trabajador, y que existía el riesgo de ser despedidos.
Las condiciones de marginación y pobreza han ocasionado que se le haya negado el acceso a la educación; cree que muchos patrones en vez de cumplir con la nueva disposición legal, recurran al despido, lo que sería injustificado.
Aclara que si eso ocurre se convierte en un delito y habrá que denunciarlo, así como la negativa a garantizar la seguridad social.
Advierte: “No tenemos miedo. Vamos por lo nuestro a acabar con todas las injusticias, una buena relación entre empleador y empleado no es motivo de incumplimiento a la ley”.
LENTA AFILIACIÓN
Comentó que se han asociado 23 personas, la meta son unas 15 a 20 mil en este año, en el país; ahora es un seguro voluntario, el costo lo va a absorber el patrón del personal del hogar y dependerá del salario; una vez afiliada, la esposa beneficiará al esposo e hijos.
Hizo una recomendación a las mujeres de este oficio a no quedarse calladas, a exigir sus derechos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social y la Ley Federal del Trabajo.
La secretaria de Igualdad de Género, María Mandiola Totoricaguena, convocó a la unidad para resolver la desigualdad que vive dicho sector, frente a este escenario el reto es lograr corregir las condiciones precarias hasta lograr que su trabajo sea decente.