Se extingue el río Santo Domingo
Dicen que si se deja de extraer el material se podría tapar la presa Chicoasén; sin embargo, es necesario que se respeten los tiempos y las formas de la extracción, manifiestan habitantes de comunidades aledañas
LENNYN FLORES
Asimismo, denunciaron que Rodolfo Tamayo actuó en contubernio con Gerardo Moguel de la Comisión Nacional del Agua, para autorizar y concesionar los trabajos en el afluente, principalmente a los despachos coludidos.
Asimismo, revelaron que quienes también han sido beneficiados con los permisos son los empresarios: Ceín Mendoza Moreno, con seis; Norma Rojas Espinoza, con cinco; Félix Aniceto Orantes Ruiz y varios familiares, con cinco; y Rolando Martínez Sánchez, con tres.
De acuerdo con los habitantes de algunas comunidades como El Amatal, Julián Grajales, América Libre, Salvador Urbina, Narciso Mendoza, Ignacio Allende, Nicolás Bravo, Galecio Narcía, entre otros, desde el 2014 han autorizado más de 100 proyectos de extracción.
Otras de las comunidades y riberas afectadas son: Cupasmí, La Unión, El Vergel y Cupía. Los lugareños no piden que se detenga esta actividad, sino que se respeten los tiempos de extracción, pues dijeron entender la importancia de dicha actividad.
Recordaron que en 1995 estos trabajos pudieron detenerse, debido a las grandes afectaciones detectadas por la Conagua, la Semarnat y la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural del estado.
“Gozamos del cumplimiento de este acuerdo por un tiempo de cinco años, el cual se rompió con la llegada de Pablo Salazar Mendiguchía al gobierno del estado; a partir de ese tiempo comenzó la extracción sin control”, concluyeron.
100 Permisos aproximadamente se han otorgado desde el 2014 para la extracción de material pétreo en el Río Santo Domingo