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Localmiércoles, 10 de abril de 2019

Usos y costumbres perpetúan inequidad

Las tradiciones indígenas mantienen a las mujeres en una sumisión, que, sin embargo, algunas defienden

MANUEL DE LA CRUZ y Redacción

MANUEL DE LA CRUZ y Redacción

Como lo informó El Sol de México, Chiapas es uno de los cuatro estados en donde un tercio de sus pobladores justifica el delito de violación como algo provocado por las mismas mujeres, según la Encuesta Nacional de Discriminación (Enadis), realizada por el Inegi.

LA VENTA DE ESPOSAS

Esto se debe a que la mayoría de los hombres de la comunidad pagaron cantidades de dinero o dieron gasto, que es una especie de despensa, para concretar su matrimonio.

El pago por una esposa va de los tres mil hasta 40 mil pesos en efectivo, y el gasto puede incluir, varios kilogramos de carne, plátano, frijol, tamales, canastas de pan, pozol, cajas de refresco, cerveza o cigarros para ser repartidos entre la familia de la novia.

Sin embargo, hay mujeres que defienden esta práctica pues es todo un ritual que involucra una muestra de respeto a la familia, una forma de retribución hacia los cuidados que recibieron por parte de sus padres.

Con el gasto se alimenta a los familiares de los padres de la novia durante las visitas del novio a su casa, tíos principalmente que dan a la pareja consejos sobre cómo llevar un buen matrimonio.

VIOLENCIA SEXUAL

Entre 2015 y 21019, Chiapas mantuvo una incidencia de 12.8 violaciones por cada 100 mil mujeres según datos de la Enadis, la segunda cifra más alta después de Sinaloa (13.9).

Ante esto, organizaciones no gubernamentales como la Red por los Derechos Humanos y el Centro Fray Bartolomé de las Casas han denunciado la violencia sexual que impera en las comunidades indígenas la cual ha sumido a miles de víctimas en el silencio y el olvido.

El sistema de usos y costumbres junto con el clima religioso imperante da como resultado que las víctimas no denuncien ante las autoridades debido a que ven la violencia como un aspecto normal de sus vidas.

Sobre todo, porque se desconocen cifras reales sobre sobre el número de agresiones de este tipo de delitos considerados menores.

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