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La capital de Chiapas concentra más de una cuarta parte de las carpetas de investigación por violencia familiar en el estado / Ángel Canseco / el heraldo de Chiapas
Entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2025, la Fiscalía General del Estado de Chiapas (FGE) abrió 195 carpetas de investigación en Tuxtla Gutiérrez relacionadas con delitos contra la familia. De estas, 146 corresponden específicamente al delito de violencia familiar, lo que representa el 74.87 % del total registrado en la capital chiapaneca.
Estas cifras confirman a Tuxtla Gutiérrez como la ciudad con mayor incidencia en este tipo de delitos dentro del estado, concentrando el 26.55 % del total de casos en Chiapas, seguida por Tapachula con 59 denuncias y San Cristóbal de las Casas con 54.
El fenómeno no es aislado: en todo Chiapas se contabilizan 550 carpetas de investigación por violencia familiar durante el mismo periodo, además de 6 mil 645 llamadas de emergencia relacionadas con violencia contra la mujer durante los primeros siete meses del año. Estos datos reflejan que la problemática se concentra en los núcleos familiares, y que las denuncias no se limitan a una región específica, aunque en Tuxtla Gutiérrez adquiere mayor relevancia debido al alto número de casos.
Dentro de la capital, las colonias con mayor número de reportes son Las Granjas, Albania Alta, Cruz con Casitas y Patria Nueva, consideradas como focos rojos por la recurrencia de denuncias. La FGE ha implementado actividades de prevención en estas zonas y ha extendido acciones a otros sectores como Terán y Kilómetro 4, buscando abarcar la mayor cantidad de comunidades urbanas posibles.
Unidad Especializada para la atención de la Violencia Intrafamiliar y de Género / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
Sobre este tema, Olga Paolina Gloria Bonifaz, coordinadora de Prevención y Participación Ciudadana de la Fiscalía, explicó que el trabajo preventivo se centra en la cercanía con la ciudadanía. Señaló que, aunque las estadísticas precisan las zonas con mayor incidencia, desde el área preventiva se ha detectado que los conflictos familiares que derivan en violencia, así como la deserción escolar vinculada a problemas de salud mental, son los principales factores a atender. Estas situaciones son abordadas por psicólogos y especialistas que acompañan las jornadas comunitarias.
Gloria Bonifaz admitió que la violencia familiar es difícil de erradicar debido a factores culturales que la normalizan dentro de los hogares. Sin embargo, explicó que uno de los ejes de trabajo consiste en visibilizar que los hechos de maltrato físico o psicológico constituyen delitos, no simples problemas internos. “Muchas veces las personas no saben que están viviendo una situación que la ley tipifica como delito. Lo que buscamos es que reconozcan estos patrones y se animen a denunciar”, apuntó.
Como parte de las estrategias, la Fiscalía ha desplegado caravanas jurídicas que permiten a los habitantes recibir asesoría legal y psicológica, y en algunos casos presentar denuncias de manera inmediata. Estas acciones buscan disminuir la desconfianza entre la población y las instituciones, ya que el miedo a denunciar o la falta de información suele impedir que los casos lleguen a la autoridad.
La Fiscalía General del Estado ha abierto más de 146 carpetas de investigación por violencia familiar en la capital chiapaneca durante 2025 / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
Las estadísticas muestran que la violencia familiar en Chiapas afecta principalmente a mujeres y menores de edad, quienes son las principales víctimas dentro de los hogares. La Fiscalía ha identificado un patrón constante de denuncias por agresiones físicas, maltrato psicológico y violencia de género. Bonifaz advirtió que los hogares se han convertido en el primer escenario de violencia y que, en muchos casos, esta dinámica es la antesala para que los menores terminen involucrados en otros delitos, ya sea como víctimas o como parte de redes criminales.
En Tuxtla Gutiérrez, el problema se refleja también en el volumen de llamadas de emergencia. Aunque no todas derivan en carpetas de investigación, los reportes evidencian que existe una brecha entre la violencia que se denuncia formalmente y la que permanece en el ámbito privado. Esto muestra que una parte de la población aún enfrenta obstáculos para llevar los casos ante la Fiscalía.
La deserción escolar y problemas de salud mental están vinculados a los conflictos familiares que derivan en violencia / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
El panorama obliga a analizar no solo la reacción de las instituciones, sino también las condiciones sociales que permiten que estos delitos se repitan en distintos sectores de la ciudad. El crecimiento urbano, la concentración poblacional en colonias periféricas y la falta de redes comunitarias sólidas son factores que propician la vulnerabilidad en los hogares. Además, en muchos casos la violencia familiar está vinculada al consumo de alcohol y drogas, así como a la precariedad económica.
Mientras tanto, las cifras mantienen a Tuxtla Gutiérrez en el primer lugar estatal en denuncias por violencia familiar. De las 550 carpetas abiertas en Chiapas, más de una cuarta parte se concentran en la capital. Tapachula y San Cristóbal de las Casas aparecen como los municipios con mayor número de casos después de Tuxtla, aunque con menor proporción. Este comportamiento demuestra que el problema atraviesa distintas regiones del estado, aunque con concentración mayor en los centros urbanos.
La Fiscalía insiste en que el combate a estos delitos no puede depender únicamente de las denuncias, sino que requiere de acciones preventivas. Por ello, además de las caravanas jurídicas y psicológicas, se han realizado festivales de prevención en colonias específicas. Según Gloria Bonifaz, la intención es abarcar gradualmente la totalidad de barrios y comunidades urbanas de Tuxtla Gutiérrez y extender estas actividades a otros municipios de Chiapas.
Personas de atención a la violencia Intrafamiliar y violencia de género acudió al sitio / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
Por su parte, el colectivo 50+1 Chiapas ha destacado que el reto principal es romper la normalización de la violencia dentro de los hogares. Aunque las estadísticas muestran un incremento en las denuncias, esto no necesariamente refleja un aumento real de la violencia, sino que más personas se están atreviendo a denunciar lo que ocurre en su entorno familiar. Sin embargo, las cifras de llamadas de emergencia y carpetas de investigación evidencian que aún existe una diferencia importante entre la violencia vivida y la que se formaliza ante la autoridad.
En conclusión, los delitos contra la familia, y en particular la violencia familiar, se han consolidado como la principal problemática delictiva en Tuxtla Gutiérrez. La ciudad concentra la mayor cantidad de casos en el estado y las colonias periféricas registran los mayores índices de incidencia. Las acciones de prevención buscan acercar a la población a la denuncia y a los servicios de apoyo, pero el fenómeno sigue presente en miles de hogares.