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Ciencia y Saludviernes, 6 de marzo de 2026

¡Esos aironazos! Por qué hace tanto viento durante febrero y marzo

“Febrero loco y marzo otro poco”, dice el dicho, pero no olvidemos al mes de abril

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Nelson Solorio / El Heraldo de Chihuahua

En Chihuahua, como en el resto del norte de México, hay un momento del año en que el viento parece adueñarse de las calles. Bolsas que vuelan, tolvaneras en los bulevares y puertas que se azotan forman parte del paisaje cotidiano. No es casualidad: entre febrero y abril suele presentarse el periodo más ventoso del año.

Este fenómeno tiene explicación meteorológica, aunque también forma parte de la sabiduría popular reflejada en el conocido dicho “febrero loco y marzo otro poco”, una frase que resume los cambios bruscos del clima al final del invierno.

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La temporada de los “aironazos”

En estados del norte como Chihuahua, diversos registros climáticos indican que los vientos comienzan a intensificarse desde finales del invierno y alcanzan su mayor frecuencia durante la primavera temprana.

Sin embargo, febrero ya forma parte de esta etapa de transición climática, por lo que los primeros episodios de viento intenso pueden aparecer desde ese mes, aunque en promedio suelen ser menos persistentes que en marzo.

Es importante señalar que las cifras exactas pueden variar cada año y entre diferentes zonas del estado, ya que dependen de la intensidad de los sistemas atmosféricos que atraviesan el norte del país.

Qué provoca tanto viento

Los meteorólogos explican que durante estos meses ocurre una combinación de factores atmosféricos:

Cuando estos elementos coinciden, el aire se desplaza con mayor fuerza, lo que produce rachas intensas de viento. En regiones semiáridas como Chihuahua, donde los suelos pueden estar secos, esto facilita la formación de tolvaneras.

Un fenómeno típico del norte

La idea de que el viento domina a finales del invierno no es nueva. El refrán “febrero loco y marzo otro poco” aparece en distintos países de habla hispana para describir la inestabilidad climática de esta época del año.

Aunque el dicho no proviene de estudios meteorológicos, sino de los saberes populares, coincide con lo que muestran los registros climáticos: el clima cambia rápidamente y los vientos aumentan conforme se acerca la primavera.

Para quienes viven en Chihuahua, los “aironazos” de primavera ya son parte del calendario natural. En pocas semanas, los frentes fríos desaparecerán y el viento comenzará a disminuir, dando paso al calor característico de finales de primavera y verano.

Mientras tanto, cada ráfaga que levanta polvo en las avenidas recuerda que, al menos por ahora, el dicho sigue teniendo algo de razón. Febrero puede ser loco… y marzo, todavía un poco más.

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