Chile chilaca: La historia de este producto básico de la comida de Chihuahua
Entre la tradición culinaria y la investigación agrícola, el chile chilaca mantiene presencia en el campo mexicano y en la gastronomía del norte
Nelson Solorio / El Heraldo de Chihuahua
Su historia combina agricultura, tradición culinaria e investigación científica, elementos que reflejan la diversidad del campo chihuahuense.
El chile chilaca pertenece a la especie Capsicum annuum, una de las más extendidas en el cultivo de chiles en México. Se distingue por su forma alargada y delgada, así como por su color verde oscuro cuando está fresco.
Puede alcanzar entre 15 y 25 centímetros de longitud, aunque el tamaño varía dependiendo de la variedad y de las condiciones de cultivo. Algunas fuentes agrícolas señalan que incluso puede crecer más en regiones con manejo intensivo del cultivo, por lo que las dimensiones exactas pueden cambiar entre zonas productoras.
Una característica importante es que cuando se deja secar recibe otro nombre: chile pasilla, ingrediente frecuente en moles, adobos y salsas tradicionales de la cocina mexicana.
El sabor del chilaca suele describirse como suave o moderadamente picante, con notas ligeramente dulces y ahumadas. Sin embargo, el nivel de picor puede variar dependiendo del suelo, el clima y la genética de la planta, por lo que no todas las cosechas presentan exactamente la misma intensidad.
Chihuahua y la producción de chile
Diversos reportes agrícolas indican que el chile chilaca se cultiva en regiones del altiplano del estado, donde el clima semiárido favorece su desarrollo. La producción puede destinarse tanto al mercado fresco como al proceso de secado para elaborar pasilla.
Las cifras nacionales también muestran la importancia de este cultivo. Datos recientes del sector agroalimentario indican que México produce decenas de miles de toneladas de chile chilaca cada año, aunque los volúmenes exactos pueden variar dependiendo de la temporada agrícola.
Investigación y mejora del cultivo
En Chihuahua, el chile chilaca no solo se cultiva: también se estudia. Investigadores de la Universidad Autónoma de Chihuahua han realizado trabajos sobre variedades, rendimiento y adaptación genética de este cultivo en el estado.
Los estudios buscan identificar plantas más resistentes a las condiciones climáticas del norte, así como mejorar características como: tamaño del fruto, productividad por hectárea, resistencia a plagas, calidad para consumo fresco o seco.
Este tipo de investigaciones forma parte de un esfuerzo más amplio por fortalecer la agricultura regional, especialmente en cultivos que tienen mercado nacional.
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Un ingrediente que también cuenta historias
Más allá de los datos agrícolas, el chile chilaca forma parte de la cultura gastronómica mexicana. En muchas cocinas se utiliza:
En el norte del país suele acompañar platillos con carne, guisos caseros y preparaciones a la parrilla, lo que refleja la manera en que los ingredientes se adaptan a cada región.
Un cultivo discreto pero significativo
Aunque no tiene la fama de otros chiles mexicanos, el chilaca mantiene un papel constante en la agricultura y la cocina del país. En estados como Chihuahua, su cultivo forma parte de la diversidad agrícola que caracteriza al campo regional.
Lo que sí es claro es que detrás de este chile existe una tradición agrícola que continúa evolucionando, impulsada tanto por productores como por la investigación universitaria.



























