Ciudad Juárez también tiene su Notre Dame
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Refrán popular.
Cual fuera que haya sido la razón, la sociedad francesa (incluso de otros países) se unió para salvar este edificio histórico. Sin duda, eso es de aplaudirse.
Y es de destacarse que hasta el Gobierno de México y políticos de diversos partidos mostraron su solidaridad y brindaron su apoyo al gobierno francés para la reconstrucción de su edificio gótico.
Y al observar cómo la sociedad y los empresarios franceses se unieron de igual forma para salvar la famosa catedral, me asalta un tercer cuestionamiento: ¿Por qué no se da esa solidaridad de la sociedad y los empresarios juarenses para rescatar los pocos edificios históricos que aún están de pie en nuestra ciudad?
Pero si de incendios hablamos, recordemos nuestro Cine Victoria, que aunque fue construido en 1945, en ese mismo sitio se ubicó la hacienda de Don Inocente Ochoa, ex jefe político en la frontera y acaudalado terrateniente chihuahuense, quien le dio hospedaje por un tiempo al expresidente Benito Juárez García, durante su estancia en esta ciudad.
Pues bien, este edificio ha sufrido ya tres incendios que lo han destruido casi por completo; y aunque un puñado de ciudadanos convocaron a una protesta para exigir su rescate, fueron muy pocos los que atendieron el llamado. Y qué decir de los gobiernos locales, anuncian su restauración pero solo queda en declaraciones mediáticas.
En fin, es triste ver como nuestro legado histórico desaparece y a nadie parece importarle, nuestros jóvenes muestran más interés en pagar un boleto de 800 pesos para asistir por cientos al concierto Tecate Supremo o hacer fila para ir a un juego de los Bravos, que atender un llamado ciudadano a solucionar una causa social-histórica.











