Ser invidente no ha sido obstáculo para alcanzar sus metas
Venció la adversidad y ahora es jefa de trabajo social
Brenda Herrera
El ser una invidente rebelde que siempre tratara de ir en contra de la corriente, sin seguir el camino de sus compañeros la llevó a ser la mujer preparada y exitosa que es ahora, encargada del departamento de trabajo social en la industria maquiladora Foxconn.
Claudia Luna, es una mujer que perdió la vista a la edad de 8 años, secuela de sarampión y de una intoxicación que le causó el medicamento, provocándole un síndrome denominado como Stevens Johnson.
A partir de allí, le tocó enfrentarse al cambio que le había jugado el destino, lo cual nunca significó para ella un obstáculo para alcanzar sus metas y continuar su propósito de vida.
Todo lo que ella aprendió fue por medio auditivo, nunca quiso aprender el modelo de braille, porque se le hacia una forma lenta de aprender.
Siempre rompía con el prototipo de los ciegos, me metía a los grupos de gimnasia, baile y la gente me miraba raro, me discriminaban y esto al final de cuentas me ayudo para desarrollar habilidades motoras
Tocó muchas puertas, de las cuales en ninguna la aceptaban por el hecho de ser una mujer invidente, pero nunca desistió a hacerse a la idea, porque ella creía que en algún lugar le darían trabajo.
Y fue así, cuando comenzaron a llegarle las oportunidades laborales como consejera de personas con VIH, rehabilitadora de gente con discapacidad y en la dirección general de salud en el municipio hasta llegar a Foxconn en el 2012.
Se considera activista y promotora de los derechos humanos de las personas con discapacidad, siendo una de las primeras en promover los asientos especiales en los transportes públicos.
A lo largo de su vida, se ha certificado de manera profesional en la especialidad de personas con discapacidad, así como ha sido fundadora de institutos que ayudan a capacitarlos para que puedan desenvolverse dentro de alguna empresa, incorporándolos a ellas.
Para Claudia, el llegar hasta el lugar en donde esta posicionada a sus 42 años en el sector industrial a pesar de su discapacidad, es algo que la motiva a seguir por el camino que hasta ahora continua, sin escuchar las limitaciones que la sociedad te puede poner.
Mi papá, siempre me hizo llevar una vida igual que los demás
Dijo haber llegado hasta donde esta, gracias a que nunca fue una persona que se sentara a llorar sus penas, ni mucho menos mencionar la palabra no puedo o no pude, además, gracias a su familia que le dio esa seguridad para cumplir lo que se proponía.
























