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Policiacamartes, 27 de agosto de 2019

Defender su vida le costó la libertad

Historia de una víctima de violencia familiar

Hèctor Tovar

La imparable violencia hacia la mujer que se vive en Ciudad Juárez, y que ha cobrado la vida de mil 317 niñas, jóvenes y madres de familia desde el 2012, ha orillado a algunas víctimas a tomar la justicia por sus propias manos, lo que les ha llegado a costar su libertad.

Tal es el caso de la señora Adriana Gutiérrez Holguín, quién durante cuatro años, tuvo que soportar insultos, golpes y humillaciones, a manos de su esposo, al que finalmente asesinó a cuchilladas, la noche del 28 de septiembre del 2018.

Desde la sala audiovisual del Centro de Reinserción Femenil, en Ciudad Juárez, la señora de 51 años, platicó para El Mexicano, los siete años que vivió al lado de quien consideraba era el amor de su vida.

En el 2012, Adriana decidió formar una familia junto a Rafael Mariano Franco Mariñelarena, por lo que decidieron rentar una casita en el número 640 de la calle Justo Sierra, de la colonia El Barreal, sin imaginarse lo que la vida le tenía preparado.

Para ella, los tres primeros años fueron normales, hasta que en el 2015 todo cambió, dando inicio los insultos y las agresiones por parte de Rafael, quién se encontraba desempleado y sólo se dedicaba a la venta de algunos artículos de segunda mano.

El alcohol y la dependencia a los fármacos, fueron factor fundamental para que los pleitos se hicieran presentes en sus vidas día a día, al grado en que en una de las ocasiones tuvo que ser llevada de emergencia al Hospital de la Mujer.

Fui una mujer maltratada por siete años, siempre fueron golpe

No me arrepiento, ya no existe esa persona que me hizo garras la vida

Estoy aferrada a la vida, porque estoy haciendo lo que más quería, que era estudiar

“No me arrepiento, ya no existe esa persona que me hizo garras la vida, me siento tranquila, mis hijos viven en Oklahoma y tengo comunicación casi a diario con ellos, también con mi madre, llegué aquí muy mal y gracias a Dios me siento ya bien”, añadió.

Ahora, en el Cereso, terminó su primaria y su secundaria y se encuentra cursando la preparatoria, con ganas de vivir y salir adelante, de rehacer su vida en compañía de las personas que ama y la aman, que son “quienes en verdad importan”.

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