Jalisco suma 19 muertes por enfermedades prevenibles; preocupa la baja vacunación
Desinformación y rezago en vacunación impulsan el resurgimiento de enfermedades prevenibles
Isaura López
En materia de poliomielitis o parálisis flácida aguda, durante 2025 se registraron 30 casos, mientras que solo en las primeras cinco semanas de 2026 ya se reportaron 25, una tendencia alarmante.
El retroceso no es sólo estadístico, sino social
El director General de Salud Pública, SSJ, Roberto Carlos Rivera Ávila, reconoció que, si bien no se puede afirmar que un brote era inevitable, sí existían señales de alerta como “esquemas incompletos” de vacunación.
“De los casos confirmados por sarampión alrededor de un 94 por ciento no ha recibido ninguna vacuna, entonces no ha recibido un esquema completo; justo es el ejemplo más tangible de qué puede pasar si no hay un esquema de vacunación completo”.
“La vacuna que previene contra la tuberculosis es muy, muy riesgoso para un bebé que se llegue a infectar y de la hepatitis B. Las dos que tienen que recibir todas las personas al nacer en el esquema es a las dos, cuatro, seis meses”.
En Jalisco, las enfermedades prevenibles por vacunación en recién nacidos muestran un comportamiento que enciende alertas en el sistema estatal de salud.
La hepatitis B también presenta un incremento: pasó de 31 casos en 2024 a 52 en 2025, y en las primeras cinco semanas del año se han reportado al menos dos nuevos contagios.
Los casos de tosferina (tos convulsa) prácticamente se duplicaron, al pasar de 33 en 2024 a 69 en 2025. El tétanos registró dos casos en 2024 y cinco en 2025.
Respecto a parálisis flácida aguda y poliomielitis, en 2024 no hubo confirmaciones; sin embargo, en 2025 se notificaron 30 registros y en 2026 suman ya 25 reportes en vigilancia epidemiológica.
En cuanto a rotavirus, se confirmaron 72 casos en 2024 y 85 en 2025; en el arranque de este año ya se reporta un caso y de meningitis meningocócica hubo un caso en 2024.
Actualmente, la alerta sanitaria se ha centrado en la aplicación de la vacuna SRP (sarampión, rubéola y parotiditis), ante el repunte sostenido de casos desde agosto de 2025.
El funcionario de salud reconoció la baja cobertura de vacunación en las regiones sanitarias: “hay municipios que podrán tener un 50 por ciento, hay quien tenga un poco más, a lo mejor hasta 60 por ciento”.
A ello se sumaron problemas de abasto y centralización del recurso federal, denunció:
Para la coordinadora del programa de salud en acciones del Centro Universitario de Tlajomulco, UdeG, Ana María López Yáñez, el no vacunarse ya no es una decisión individual sin consecuencias colectivas.
“Estamos viviendo una alerta en lo que es la salud pública. Estamos viviendo este resurgimiento de enfermedades que ya están controladas; ha sido debido a la caída sostenida de la cobertura de vacunación”.
Esto es una emergencia silenciosa, porque al final de cuentas las enfermedades reaparecen rápidamente cuando existen bajas coberturas como lo que estamos viviendo actualmente en sarampión
De acuerdo con López Yáñez, la disminución de coberturas tras 2019 y durante la pandemia provocó una brecha que hoy se refleja en brotes y en el riesgo de perder el estatus de control de enfermedades que ya se consideraban contenidas.
La investigadora detalló que este escenario implica: mayor transmisión comunitaria, sobrecarga en hospitales, desatención de otras enfermedades crónicas, incremento del gasto público en atención médica e impacto económico y social en familias.
Poblaciones más vulnerables
Paradójicamente, expuso que también se observa resistencia en sectores urbanos con mayor acceso a información, pero expuestos a desinformación en redes sociales.
“Principalmente aquellas que están más alejadas al sistema de salud. La desinformación, y hay personas que no creen en las vacunas, existen los grupos antivacunas; esto también genera mucha desconfianza en nuestro sistema”.
La especialista señaló que México aún tiene pendiente fortalecer la cultura de prevención, al lamentar que el sistema de salud históricamente se ha enfocado en tratar la enfermedad ya instalada, más que en evitarla.
¿Quiénes deben y quiénes no deben vacunarse?
Deben vacunarse
Personas hasta 49 años con esquema incompleto de sarampión.Niñas y niños desde los seis meses en el contexto actual.Adultos que no tengan registro claro de sus dosis.
Deben consultar primero a su médico
Personas con inmunosupresión severa (por ejemplo, en quimioterapia).Pacientes con enfermedades que afecten gravemente su sistema inmunológico.Personas con fiebre activa al momento de la aplicación (deben esperar a recuperarse).
La recomendación médica es individualizar los casos especiales, pero recalcar que la mayoría de la población sí puede y debe vacunarse.
Otras enfermedades que siguen siendo amenaza
Además del sarampión, las enfermedades prevenibles por vacunación que hoy representan alerta inmediata en salud pública son: poliomielitis, tosferina, tétanos, influenza estacional y Covid-19.
Casos de enfermedades prevenibles por vacunación, de acuerdo con el sistema de vigilancia epidemiológica del 1 al 7 de febrero del 2026 se han registrado los siguientes casos en Jalisco:






























