Acajete no cambio nada; sin empleos, inversión, y migración
La economía de la ciudad depende de los empleos que tanto hombres como mujeres tienen en municipios cercanos
Miguel Salazar
Acajete, Ver.- La falta de oportunidades laborales y de estudio en este municipio han ocasionado que sus habitantes migren diariamente -la mayoría a Xalapa- en busca de mejorar sus condiciones de vida.
La economía de Acajete depende de los empleos que tanto hombres como mujeres tienen en municipios cercanos. Los jóvenes en edad de preparatoria y de universidad también migran en busca de una mejor preparación académica.
Los vecinos muy poco hablan con extraños, apenas dan los buenos días. Entre la poca plática que realizan señalan que el municipio no ha cambiado en nada durante años.
“Si vienen a Acajete se darán cuenta de que sigue igual, lo único que han hecho los del palacio (ayuntamiento) es pavimentar una que otra calle”, dijo un campesino sin detener su camino.
Los lugareños exigen inversión y apoyo para empleos, pues aseguran que la agricultura y la ganadería han dejado de ser las principales fuentes de ingreso y de manutención.
En este lugar se sembraba papa, maíz y un poco de frijol; sin embargo, con el paso del tiempo esos cultivos dejaron de ser redituables y los campesinos tuvieron que cambiar de oficio.
El jardín de niños y la secundaria pueden cursarse en esta cabecera municipal, pero en el caso de la preparatoria y de la universidad lo mejor es Xalapa, dicen los pobladores.
PIDEN MERCADO DIGNO
Escondido entre un pasillo y la parte baja del parque central, el mercado municipal permanece casi en el olvido y con la esperanza de los comerciantes de contar con espacios amplios que les permitan exhibir sus productos.
Gregorio Morales, uno de los locatarios, asegura que la falta de clientela se debe a la migración que desde hace muchos años se registra en este lugar.
Algunos habitantes aseguran que el proyecto inicial del mercadito fue pensado en grande, pues supuestamente se construiría en un espacio amplio y con grandes locales para detonar la economía local.
Sin embargo, la obra final sólo dejó nueve locales pequeños a lo largo de un pasillo que prácticamente pasa desapercibido, pues tampoco le han hecho difusión.
























