Localviernes, 13 de marzo de 2026
Selene Figueroa, duranguense rompe esquemas en el arbitraje del futbol mexicano
Desde el futbol universitario hasta el arbitraje profesional, su historia refleja disciplina y determinación
Daniel Avalos
Desde el futbol universitario hasta el arbitraje profesional, su historia refleja disciplina y determinación
Daniel Avalos

Selene Montserrat Figueroa Herrera, originaria de Victoria de Durango, ha trazado un camino dentro del futbol profesional mexicano desde una posición que exige preparación, carácter y toma de decisiones constantes. Integra la Comisión de Árbitros de la FMF como árbitra central y asistente y ha participado en la Liga MX Femenil Sub-19, la Tercera División y la Liga Premier, categorías que forman parte del proceso competitivo nacional.
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Desde niña encontró en el deporte un espacio de formación, probó disciplinas como natación, taekwondo, gimnasia y ballet, hasta que el futbol definió su rumbo, ingresó al equipo Doradas de Villa y más tarde defendió los colores de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), donde obtuvo medalla de bronce en competencias universitarias, aunque no alcanzó el profesionalismo como jugadora, vivió el futbol semiprofesional, experiencia que marcó su carácter.

“Desde chiquita fui una niña muy imperativa”, recordó sobre sus primeros años. En el futbol encontró un espacio que le aportó disciplina, resiliencia y sentido de responsabilidad, aunque no alcanzó el profesionalismo como jugadora, vivió el futbol semiprofesional, experiencia que fortaleció su visión dentro del campo.
Tras concluir su etapa como futbolista decidió integrarse al arbitraje, cuenta con formación como licenciada en Administración de Empresas y combina su preparación académica con evaluaciones físicas y teóricas permanentes, reconoce que haber sido jugadora le brinda una perspectiva más amplia del desarrollo del partido, elemento que considera clave en su desempeño.

En el futbol amateur enfrentó escenarios complejos. “El apoyo fue casi siempre nulo, el apoyo siempre iba al equipo varonil”, expresó al referirse a sus inicios. Más adelante, al arbitrar en ligas varoniles, identificó actitudes machistas. “Eso me ayudó a forjar mi carácter y demostrar que yo estaba ahí por el trabajo que podía realizar”, afirmó.
En 2022 fue coronada como Reina de Belleza Canatlán 2022-2023. Para ella, ambos mundos comparten principios similares, la disciplina, el cuidado físico y mental, y la constancia diaria forman parte tanto de la preparación en certámenes como en el arbitraje, explica que la seguridad adquirida frente al público hoy le permite mantener templanza en partidos oficiales.
El respaldo familiar ha sido constante. “Si yo quería ser futbolista, ellos estaban ahí; si quería ser reina, estaban en el teatro; si quería ser árbitro, estaban en el estadio Francisco Zarco donde hice mi debut”, expresó, define a su familia como el motor que la impulsa en cada decisión.
Su meta profesional es consolidarse como árbitra central en la Liga MX y representar a México en una Copa del Mundo de la FIFA, la visión que proyecta va más allá del terreno de juego, “Tomo con una responsabilidad muy grande el ahora ser esa figura a seguir de niñas y demostrar que ellas pueden ser lo que quieran ser”, sostuvo.
Ese compromiso quedó reflejado en una final de la Sub-19 Femenil, donde fungió como árbitra central, una niña se acercó para decirle que quería ser árbitra como ella y le pidió sus tarjetas de recuerdo. “Para mí fue muy satisfactorio”, recordó.
En 2026, Selene Figueroa es reconocida como ganadora del Premio Mujer Duranguense en la categoría Deportista. Recibe la distinción con emoción y gratitud. “Siento mucho agradecimiento por este reconocimiento que no es solo para mí, sino para todos los que me han acompañado a lo largo de este camino”, declaró.
Con determinación, resume su mensaje a las nuevas generaciones:hacer lo que les guste, con disciplina y convicción, incluso en espacios que parecen exclusivos de hombres, en su historia, el silbatazo no sólo marca el inicio de un partido, también señala el avance de una mujer duranguense que abrió camino desde casa.