Bienestar y salud / La generación Flamin hot
Según el Atlas Mundial de la Obesidad, 1.6 millones de muertes prematuras por enfermedades no transmisibles, como diabetes, cáncer, cardiopatías e ictus, están asociadas al sobrepeso y la obesidad. Pese a ello, apenas 7 % de los países dispone de sistemas de salud capaces de atender adecuadamente este problema.
En la infancia, la obesidad se vincula a trastornos metabólicos entre ellos la hipertensión infantil, una preocupación creciente a nivel global y a efectos menos esperados como la maduración ósea acelerada y la entrada precoz a la pubertad. Con vistas a 2030, la OMS fijó en 2025 seis Metas Nutricionales Globales.
La cuarta meta apunta directamente a reducir la prevalencia de obesidad en menores de cinco años a menos de 5 %. La quinta meta, aumentar a 60 % la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, contribuye de manera indirecta a prevenir la obesidad infantil.
Otros países han optado por prohibir el marketing de alimentos ultraprocesados dirigido a menores como estrategia para mejorar el entorno nutricional de los niños. Prohibiciones totales o parciales ya se han aplicado en Argentina, Chile, Brasil, Corea del Sur, Irán, México, Noruega, Suecia, Reino Unido, Perú, Portugal, y Taiwán.
El Plan de Aceleración de la OMS para Detener la Obesidad también reconoce la eficacia de la intervención de gobiernos, como han mostrado los impuestos a las bebidas azucaradas. En México, la aplicación de un impuesto de un peso por litro (aprox. 10 %) se asoció con una reducción de 6 % en las compras de estas bebidas.
En Arabia Saudita, un impuesto de 50 % sobre bebidas carbonatadas redujo las ventas en un 35 %.Reino Unido siguió un enfoque distinto: un impuesto escalonado que incentiva la reducción del contenido de azúcar en las bebidas más que la disminución del volumen de ventas.
Dr. César Álvarez Pacheco
cesar_ap@hotmail.com
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora
















