Conoce la historia de Robert, Edward y David, los trillizos que fueron separados al nacer para utilizarlos en un experimento científico
Cada hermano creció en un hogar distinto, sin imaginar que existían dos personas físicamente idénticas a ellos
César González / El Sol del Centro
Eso fue lo que le pasó a Robert “Bobby” Shafran, un estudiante de 19 años que descubrió que en su misma universidad se encontraba un chico muy idéntico a él que, según los testigos, parecía gemelo.
A los pocos meses de vida fueron separados y entregados en adopción a tres familias distintas a través de la agencia Louise Wise Services, sin que los padres adoptivos supieran que sus hijos tenían hermanos idénticos.
Cuando se pusieron en contacto, no podían creerlo; frente a ellos tenían una copia exacta de sí mismos: los ojos, cabello, estatura y muchas facciones, por lo que pensar que no eran gemelos era algo descabellado.
Pero, si bien esta historia mantuvo a mucha gente emocionada y sorprendida por lo extraña que puede ser la vida, los tres hermanos necesitaban entender cómo fue que llegaron a familias diferentes… ¿Qué había pasado realmente cuando nacieron?
Para lograrlo, se colocó a los trillizos en hogares con diferentes condiciones socioeconómicas sin revelarles la verdadera naturaleza del estudio ni a ellos ni a sus familias adoptivas.































