12 velas para un nuevo año
Es una fe a la Divina Providencia
Alfonso Díaz
Una de las mayores prácticas de fe por parte de los católicos es comenzar un año nuevo con una docena de velas que representa cada mes del año; es mejor conocida como la bendición de las velas de la Divina Providencia.
La tradición consiste en acudir al templo durante el primer día del año para bendecir 12 velas, que luego, en oración, serán encendidas cada primer día de los 12 meses del año, como un signo de confianza en la Divina Providencia.
Con esta expresión de fe, que está lejos de ser un ritual más del nuevo año, los fieles manifiestan su confianza en Dios, quien dará, si es su voluntad, salud, alimento, techo y trabajo.
Antes de bendecir las velas es costumbre hacer una reflexión en familia, o a solas, sobre el significado de la confianza en Dios y con el propósito de acogerse a su voluntad, para que sea él quien guíe el caminar del año que inicia.
Tras la reflexión, los fieles llevan los velones a la celebración eucarística de Año Nuevo, donde, luego de la comunión y antes de la bendición final, el sacerdote bendice las 12 velas que luego serán encendidas a lo largo del año.


















